martes, 17 de enero de 2017

Lunes 23 de Enero en Palabras Urgentes: Ulises Paniagua

presenta 

Lunes 23 de Enero 2017
5:30 PM EN VIVO 
por

CUMPLIMOS 7 AÑOS AL AIRE


y para celebrarlo nos acompaña el poeta: 
Ulises Paniagua


"Así miro los eventos de mi vida
como si fuese y no fuese yo 
el nombre que inscribe jeroglíficos 
sobre el barro de los años..."


Además de nuestras secciones:

Cada quien su boca
Notas Imprescindibles
Escritorpedia

Conduce: Andrés Castuera-MIcher
Palabras Urgentes
Las escritoras y escritores tienen la palabra.


lunes, 16 de enero de 2017

Tonatihu Mercado presenta en "Cada quien su boca" de Palabras Urgentes (16 enero 2017)


TONATIHU MERCADO



HIPOCÓNDRIAS




A voluntad
A voluntad de árbol
rompo adoquines
y la ventana azota lamentando otro otoño,
a voluntad de árbol
desperdiga sus hojas muertas
en el dormitorio,
es una lástima, lo lamento, que la alfombra
la pecera los anhelos y el refrigerador
tengan que prenderse, por un estímulo
eléctrico o muy seguramente por un           
premio con interruptor

en cambio a voluntad de árbol los lunes
no existen, y la libertad es juego
de humanos a voluntad de rencor y sierra eléctrica:
 voluntad de hombre
mata voluntad de árbol.

A voluntad de árbol
harías lo que nunca
hiciste a voluntad de homo sapiens,
ciego a voluntad
del tiempo te deslizas por
dudas y confusiones siempre:
a voluntad de exterminio
y televisada autodestrucción, lamentable.

Los caminos a voluntad de langostas
la bestia a voluntad de hambre:
la existencia plena carnívora
voluptuosamente desgarradora
a voluntad del viento el trascurrir.
La voluntad de muchos es un bosque
de Atlantes virtuosos, guerreros
a voluntad de sombra y lluvia celestial
con todo el corazón de los involucrados.

No soy un árbol –lo lamento– si su voluntad
es la elección de Sol
Agua
y Hormigas:
Suma de voluntades.

No soy un árbol –lo lamento– si su voluntad
no me otorga Verdad
ni Derecho
ni el Maldito Miedo:
Yo siempre Yo
No soy un árbol, a penas
una insignificante insinuación de Dios

no soy un árbol si su voluntad es inundar
el planeta de oxígeno todo ello es divino

A voluntad de árbol se recrea la belleza
se retroalimenta, promiscuidad de almas
a voluntad de las aves y tantas otras bendiciones

lo lamento, mi código genético y antropocentrismo
la angustia por el después y la incomprensión,
el entendimiento la intolerancia la religión y
algunos otros conceptos domingueros

lamento las toneladas de basura y las emisiones
 mientras la voluntad de árbol es –lo lamento–
 reducida a mesa perfecta y leña para el fuego,
papel para discursos vacíos poesía barata, filosofía
por encargo y miles de declaraciones de guerra
impresas y la tala indiscriminada de voluntades:
–No soy un árbol y voluntad de Hombre asesina tengo,
es un pena, lo lamento, de verdad lo lamento–.


















DESAMOR Y OTRAS DELICIAS



Te agradezco

Te agradezco
que fueras tú y no nadie
--seguro yo no lo hubiera logrado--,
que fueras lo que fueses
un grito opaco rompiendo
en agujas de cuarzo
--seguro yo hubiera intentado repararlo--,
te agradezco entonces
el abandono de nuevo
la tetera
el rinoceronte
y el agotado dilema,
marchito,
por los efectos de tal
o cuál cabalgata la ceguera
empedrada
--seguro también hubiera huido--.

Te estoy profundamente agradecido
de olfato felino
de las flores amarillas, el viento
me estrella su lámina helada
ahora que el muro tiraste,
volvimos a ver el horizonte
volvimos a quedarnos sin esperanza
y volvimos
a la fosa del vacío de nuestra muerte,
seguramente yo hubiera permanecido infeliz
análogo
obsoleto y terco mucho tiempo más,
te agradezco el pie
el puño la bayoneta
el taladro,
gracias francamente,
por todo lo inesperado
partiste –seguramente de fuego—
dejándome la dicha al recordar
el motivo de las alas y la amplitud
de nuestros espíritus.









Con uñas y dientes

Te sujetas con las uñas
y construyes un puente
con los fragmentos
de mis ojos,
en la persecución salto
por la borda
de tu pelvis y me acecha la ceguera,
hay un dejo de furia
un rabo de confusión
un aire a volcán
--estamos por alcanzar la otra orilla—,
lloramos por todos lados
para no confundirnos
con la mar, ambos
nos hacemos polvo
y nos reconocemos cicatriz
de alguna nave,
el coito ama
vulva y testículos
se postula el despegue
--presentimos un nuevo olvido--,
te agarras con uñas
y dientes a mi piel
al devenir la detonación
del orgasmo
--el abrazo nos sujeta--:
fue entonces cuando
te separas de ti y yo miro
por la ventana pastar las nubes
--se te ve librar la frontera--
porque eres libre
como las gaviotas.
















Te amo

No voy a disparar al cielo, por descolgar
una estrella y construir el abrigo
que mate tu frío no, no puedo porque
acaso yo sólo te amo

Como eso tus dudas
tus expectativas           
tus periodos
tampoco podré curar, no
no me alcanza; no voy conquistarte ni que fueras
isla virgen de aborígenes a quien engañar, no
no hagas nada por mi
no esperes que yo lo haga porque
honestamente me limito a amarte,
hasta ahí llego,
a lo mucho.
a los orgasmos mutuos

No, no me debes nada
ni te lo agradezco no,
no me voy a esforzar porque funcione
o buscar entenderte o hacerte entender
mi forma no, no hace falta que te entregues
llevarte al altar
asesinar flores,
pedirte que cambies
ni que negociemos no, no podrás por ello
hacerte cargo de mis huecos mis rencores
ni yo de tus infiernos o necesidades no,
no y no,
nadie puede
contra nuestras soledades no,
no más mentiras mi amor
no traigo cambio para tus fantasías
ni tengo interés de conocer a tus padres no,
no me busques empleo
no dejaré de amar a quienes amo no,
no soy celoso el amor
nos sobrepasa, corazón, te amo
sin prohibiciones
ni exigencias, con este amor que supera
toda negativa te amo libre
sin derechos ni obligaciones.




Afín

Somos afín
porque me curas las dagas de la lepra azul
mientras beso el muñón de tus esperanzas,
somos afín
de no a atrevernos y los papalotes rotos
los últimos de la fila,
somos afín
a fuerza de nuestras carencias medio par
chimuelos destetos,
somos afín
para un hipocondríaco un maníaco obsesivo
la lengua a la úlcera y viceversa,
somos afín
en la felicidad uno ciego
el otro sordomudo, somos afín
limosneros, los feos, uno cojo
el otro manco,
somos afín
por el aprensivo hueco en el corazón
las deudas y las sobras de algún banquete,
somos afín
por aquello de un roto
para un descocido: pecador y beata,
somos afín
porque hicimos transfusión sanguínea de miedos
invasión de espacios,
somos afín
para no afrontar la vida y rascarnos mutuamente
las ronchas de la varicela, solapadores
adúlteros
argüenderos
y chapuseros,
somos afín
un engrane una tuerca y un tornillo
enfermedades afín
el gusto por la misma telenovela
la misma camiseta,
somos afín
por la misma Ley
del clavo que saca otro clavo,
complementarios
porque peor es nada.




OTROS



NO HAY FLORES
No son los muertos los que vienen: Nosotros vamos al Mictlán. Por eso nos representamos muertos.

No hay flores para mis muertos
esta vez
porque por acá no paso la primavera
ni creció la milpa,
me da mucha pena no atenderlos
como se merecen
ando en fachas
y no quiero que me vean llorar,
no quiero escuchar
que les ha ido mejor a ellos
que a nosotros acá sin poder
morir al perpetuo cobarde que somos
--maté a tantos más
que seguramente no debí--,
no hay café ni pan,
por qué mis muertos no vienen a brindar
sino a devorarse mi corazón,
será por toda la luz
que no les dí ni la libertad sustento,
seguro,
pero esta vez
no estoy para vistas.

Mis muertos me recuerdan al casero
me recuerdan ideales
inseguridades imposibles,
y yo sin un cachito de vida
que ofrecerles, vengan otro día
no sé, la próxima semana
en el traslado en el metro
bajo la lluvia entre la basura,
mis muertos que injustamente
maté por alguna obligación
o por un mandado,
cómo les explico y yo
erizo ni un toque pa compartir.

Mis muertos y mi asesino:
maldito cucarachero de zombis
por ahorcarme mis muertos,
no sé qué placer tenemos
por matar y luego los muertos
a llorar porque fueron hermosos
y yo los maté, mi asesino y yo
--dime que “guerrero” no ha muerto--,
hice cachitos sus palabras destrocé
sus sonrisas y arrojé los restos
en nueve narcofosas,
por eso me apesta la boca
con sus versos y besos,
maté cosas
maté aromas
maté cerros
maté al viento, pero quién
me devuelve el vuelo
la senda las narices
las cartas,
ni una veladora pasaré
a dejarles, porque a mi
dictador sionista
a mi
quién me mata?










Habituémonos al amor

Habituémonos al amor
con todas sus implicaciones
a manos llenas
de tiempo completo,
habituémonos a su nube
y su caída pluvial
a su vanguardia sin negociaciones
ni democracias,
a sus insinuaciones y la puerta
sin cerrojo
ni la necesidad de dar respuestas,
habituémonos a no esperar
al día siguiente
ni cargarlo a la cuenta de la melancolía,
habituémonos al amor
a su declaración de paz
y su bandera sin bandera
su tránsito sin pasaporte,
habituémonos a su inmensa soledad
y su poderosa responsabilidad,
a caminar sin miedo
y el corazón iluminado,
habituémonos al amor
sin promesas
sin quincenas
ni semáforos,
habituémonos al amor
de lunes a domingo
desempleado o huérfano,
habituémonos a cumplir nuestra palabra
a mirar a los ojos cantar
y morir felices,
habituémonos al amor
como si no hubiera otra posibilidad
otro camino
ni tuviéramos otra cosa en qué pensar,
habitúate a ti
relaja la quijada
el amor es el Mecías como si fuera le viento
sin razón más por instinto,
no hay plan “B”
tampoco medios chiles,
habitúate al amor
a su torrente vertiginoso
sus ojos multiorgásmicos
y su encarnizado vacío.




HIPOCÓNDRIAS




A voluntad
A voluntad de árbol
rompo adoquines
y la ventana azota lamentando otro otoño,
a voluntad de árbol
desperdiga sus hojas muertas
en el dormitorio,
es una lástima, lo lamento, que la alfombra
la pecera los anhelos y el refrigerador
tengan que prenderse, por un estímulo
eléctrico o muy seguramente por un           
premio con interruptor

en cambio a voluntad de árbol los lunes
no existen, y la libertad es juego
de humanos a voluntad de rencor y sierra eléctrica:
 voluntad de hombre
mata voluntad de árbol.

A voluntad de árbol
harías lo que nunca
hiciste a voluntad de homo sapiens,
ciego a voluntad
del tiempo te deslizas por
dudas y confusiones siempre:
a voluntad de exterminio
y televisada autodestrucción, lamentable.

Los caminos a voluntad de langostas
la bestia a voluntad de hambre:
la existencia plena carnívora
voluptuosamente desgarradora
a voluntad del viento el trascurrir.
La voluntad de muchos es un bosque
de Atlantes virtuosos, guerreros
a voluntad de sombra y lluvia celestial
con todo el corazón de los involucrados.

No soy un árbol –lo lamento– si su voluntad
es la elección de Sol
Agua
y Hormigas:
Suma de voluntades.

No soy un árbol –lo lamento– si su voluntad
no me otorga Verdad
ni Derecho
ni el Maldito Miedo:
Yo siempre Yo
No soy un árbol, a penas
una insignificante insinuación de Dios

no soy un árbol si su voluntad es inundar
el planeta de oxígeno todo ello es divino

A voluntad de árbol se recrea la belleza
se retroalimenta, promiscuidad de almas
a voluntad de las aves y tantas otras bendiciones

lo lamento, mi código genético y antropocentrismo
la angustia por el después y la incomprensión,
el entendimiento la intolerancia la religión y
algunos otros conceptos domingueros

lamento las toneladas de basura y las emisiones
 mientras la voluntad de árbol es –lo lamento–
 reducida a mesa perfecta y leña para el fuego,
papel para discursos vacíos poesía barata, filosofía
por encargo y miles de declaraciones de guerra
impresas y la tala indiscriminada de voluntades:
–No soy un árbol y voluntad de Hombre asesina tengo,
es un pena, lo lamento, de verdad lo lamento–.


















DESAMOR Y OTRAS DELICIAS



Te agradezco

Te agradezco
que fueras tú y no nadie
--seguro yo no lo hubiera logrado--,
que fueras lo que fueses
un grito opaco rompiendo
en agujas de cuarzo
--seguro yo hubiera intentado repararlo--,
te agradezco entonces
el abandono de nuevo
la tetera
el rinoceronte
y el agotado dilema,
marchito,
por los efectos de tal
o cuál cabalgata la ceguera
empedrada
--seguro también hubiera huido--.

Te estoy profundamente agradecido
de olfato felino
de las flores amarillas, el viento
me estrella su lámina helada
ahora que el muro tiraste,
volvimos a ver el horizonte
volvimos a quedarnos sin esperanza
y volvimos
a la fosa del vacío de nuestra muerte,
seguramente yo hubiera permanecido infeliz
análogo
obsoleto y terco mucho tiempo más,
te agradezco el pie
el puño la bayoneta
el taladro,
gracias francamente,
por todo lo inesperado
partiste –seguramente de fuego—
dejándome la dicha al recordar
el motivo de las alas y la amplitud
de nuestros espíritus.









Con uñas y dientes

Te sujetas con las uñas
y construyes un puente
con los fragmentos
de mis ojos,
en la persecución salto
por la borda
de tu pelvis y me acecha la ceguera,
hay un dejo de furia
un rabo de confusión
un aire a volcán
--estamos por alcanzar la otra orilla—,
lloramos por todos lados
para no confundirnos
con la mar, ambos
nos hacemos polvo
y nos reconocemos cicatriz
de alguna nave,
el coito ama
vulva y testículos
se postula el despegue
--presentimos un nuevo olvido--,
te agarras con uñas
y dientes a mi piel
al devenir la detonación
del orgasmo
--el abrazo nos sujeta--:
fue entonces cuando
te separas de ti y yo miro
por la ventana pastar las nubes
--se te ve librar la frontera--
porque eres libre
como las gaviotas.
















Te amo

No voy a disparar al cielo, por descolgar
una estrella y construir el abrigo
que mate tu frío no, no puedo porque
acaso yo sólo te amo

Como eso tus dudas
tus expectativas           
tus periodos
tampoco podré curar, no
no me alcanza; no voy conquistarte ni que fueras
isla virgen de aborígenes a quien engañar, no
no hagas nada por mi
no esperes que yo lo haga porque
honestamente me limito a amarte,
hasta ahí llego,
a lo mucho.
a los orgasmos mutuos

No, no me debes nada
ni te lo agradezco no,
no me voy a esforzar porque funcione
o buscar entenderte o hacerte entender
mi forma no, no hace falta que te entregues
llevarte al altar
asesinar flores,
pedirte que cambies
ni que negociemos no, no podrás por ello
hacerte cargo de mis huecos mis rencores
ni yo de tus infiernos o necesidades no,
no y no,
nadie puede
contra nuestras soledades no,
no más mentiras mi amor
no traigo cambio para tus fantasías
ni tengo interés de conocer a tus padres no,
no me busques empleo
no dejaré de amar a quienes amo no,
no soy celoso el amor
nos sobrepasa, corazón, te amo
sin prohibiciones
ni exigencias, con este amor que supera
toda negativa te amo libre
sin derechos ni obligaciones.




Afín

Somos afín
porque me curas las dagas de la lepra azul
mientras beso el muñón de tus esperanzas,
somos afín
de no a atrevernos y los papalotes rotos
los últimos de la fila,
somos afín
a fuerza de nuestras carencias medio par
chimuelos destetos,
somos afín
para un hipocondríaco un maníaco obsesivo
la lengua a la úlcera y viceversa,
somos afín
en la felicidad uno ciego
el otro sordomudo, somos afín
limosneros, los feos, uno cojo
el otro manco,
somos afín
por el aprensivo hueco en el corazón
las deudas y las sobras de algún banquete,
somos afín
por aquello de un roto
para un descocido: pecador y beata,
somos afín
porque hicimos transfusión sanguínea de miedos
invasión de espacios,
somos afín
para no afrontar la vida y rascarnos mutuamente
las ronchas de la varicela, solapadores
adúlteros
argüenderos
y chapuseros,
somos afín
un engrane una tuerca y un tornillo
enfermedades afín
el gusto por la misma telenovela
la misma camiseta,
somos afín
por la misma Ley
del clavo que saca otro clavo,
complementarios
porque peor es nada.




OTROS



NO HAY FLORES
No son los muertos los que vienen: Nosotros vamos al Mictlán. Por eso nos representamos muertos.

No hay flores para mis muertos
esta vez
porque por acá no paso la primavera
ni creció la milpa,
me da mucha pena no atenderlos
como se merecen
ando en fachas
y no quiero que me vean llorar,
no quiero escuchar
que les ha ido mejor a ellos
que a nosotros acá sin poder
morir al perpetuo cobarde que somos
--maté a tantos más
que seguramente no debí--,
no hay café ni pan,
por qué mis muertos no vienen a brindar
sino a devorarse mi corazón,
será por toda la luz
que no les dí ni la libertad sustento,
seguro,
pero esta vez
no estoy para vistas.

Mis muertos me recuerdan al casero
me recuerdan ideales
inseguridades imposibles,
y yo sin un cachito de vida
que ofrecerles, vengan otro día
no sé, la próxima semana
en el traslado en el metro
bajo la lluvia entre la basura,
mis muertos que injustamente
maté por alguna obligación
o por un mandado,
cómo les explico y yo
erizo ni un toque pa compartir.

Mis muertos y mi asesino:
maldito cucarachero de zombis
por ahorcarme mis muertos,
no sé qué placer tenemos
por matar y luego los muertos
a llorar porque fueron hermosos
y yo los maté, mi asesino y yo
--dime que “guerrero” no ha muerto--,
hice cachitos sus palabras destrocé
sus sonrisas y arrojé los restos
en nueve narcofosas,
por eso me apesta la boca
con sus versos y besos,
maté cosas
maté aromas
maté cerros
maté al viento, pero quién
me devuelve el vuelo
la senda las narices
las cartas,
ni una veladora pasaré
a dejarles, porque a mi
dictador sionista
a mi
quién me mata?










Habituémonos al amor

Habituémonos al amor
con todas sus implicaciones
a manos llenas
de tiempo completo,
habituémonos a su nube
y su caída pluvial
a su vanguardia sin negociaciones 

HIPOCÓNDRIAS




A voluntad
A voluntad de árbol
rompo adoquines
y la ventana azota lamentando otro otoño,
a voluntad de árbol
desperdiga sus hojas muertas
en el dormitorio,
es una lástima, lo lamento, que la alfombra
la pecera los anhelos y el refrigerador
tengan que prenderse, por un estímulo
eléctrico o muy seguramente por un           
premio con interruptor

en cambio a voluntad de árbol los lunes
no existen, y la libertad es juego
de humanos a voluntad de rencor y sierra eléctrica:
 voluntad de hombre
mata voluntad de árbol.

A voluntad de árbol
harías lo que nunca
hiciste a voluntad de homo sapiens,
ciego a voluntad
del tiempo te deslizas por
dudas y confusiones siempre:
a voluntad de exterminio
y televisada autodestrucción, lamentable.

Los caminos a voluntad de langostas
la bestia a voluntad de hambre:
la existencia plena carnívora
voluptuosamente desgarradora
a voluntad del viento el trascurrir.
La voluntad de muchos es un bosque
de Atlantes virtuosos, guerreros
a voluntad de sombra y lluvia celestial
con todo el corazón de los involucrados.

No soy un árbol –lo lamento– si su voluntad
es la elección de Sol
Agua
y Hormigas:
Suma de voluntades.

No soy un árbol –lo lamento– si su voluntad
no me otorga Verdad
ni Derecho
ni el Maldito Miedo:
Yo siempre Yo
No soy un árbol, a penas
una insignificante insinuación de Dios

no soy un árbol si su voluntad es inundar
el planeta de oxígeno todo ello es divino

A voluntad de árbol se recrea la belleza
se retroalimenta, promiscuidad de almas
a voluntad de las aves y tantas otras bendiciones

lo lamento, mi código genético y antropocentrismo
la angustia por el después y la incomprensión,
el entendimiento la intolerancia la religión y
algunos otros conceptos domingueros

lamento las toneladas de basura y las emisiones
 mientras la voluntad de árbol es –lo lamento–
 reducida a mesa perfecta y leña para el fuego,
papel para discursos vacíos poesía barata, filosofía
por encargo y miles de declaraciones de guerra
impresas y la tala indiscriminada de voluntades:
–No soy un árbol y voluntad de Hombre asesina tengo,
es un pena, lo lamento, de verdad lo lamento–.


















DESAMOR Y OTRAS DELICIAS



Te agradezco

Te agradezco
que fueras tú y no nadie
--seguro yo no lo hubiera logrado--,
que fueras lo que fueses
un grito opaco rompiendo
en agujas de cuarzo
--seguro yo hubiera intentado repararlo--,
te agradezco entonces
el abandono de nuevo
la tetera
el rinoceronte
y el agotado dilema,
marchito,
por los efectos de tal
o cuál cabalgata la ceguera
empedrada
--seguro también hubiera huido--.

Te estoy profundamente agradecido
de olfato felino
de las flores amarillas, el viento
me estrella su lámina helada
ahora que el muro tiraste,
volvimos a ver el horizonte
volvimos a quedarnos sin esperanza
y volvimos
a la fosa del vacío de nuestra muerte,
seguramente yo hubiera permanecido infeliz
análogo
obsoleto y terco mucho tiempo más,
te agradezco el pie
el puño la bayoneta
el taladro,
gracias francamente,
por todo lo inesperado
partiste –seguramente de fuego—
dejándome la dicha al recordar
el motivo de las alas y la amplitud
de nuestros espíritus.









Con uñas y dientes

Te sujetas con las uñas
y construyes un puente
con los fragmentos
de mis ojos,
en la persecución salto
por la borda
de tu pelvis y me acecha la ceguera,
hay un dejo de furia
un rabo de confusión
un aire a volcán
--estamos por alcanzar la otra orilla—,
lloramos por todos lados
para no confundirnos
con la mar, ambos
nos hacemos polvo
y nos reconocemos cicatriz
de alguna nave,
el coito ama
vulva y testículos
se postula el despegue
--presentimos un nuevo olvido--,
te agarras con uñas
y dientes a mi piel
al devenir la detonación
del orgasmo
--el abrazo nos sujeta--:
fue entonces cuando
te separas de ti y yo miro
por la ventana pastar las nubes
--se te ve librar la frontera--
porque eres libre
como las gaviotas.
















Te amo

No voy a disparar al cielo, por descolgar
una estrella y construir el abrigo
que mate tu frío no, no puedo porque
acaso yo sólo te amo

Como eso tus dudas
tus expectativas           
tus periodos
tampoco podré curar, no
no me alcanza; no voy conquistarte ni que fueras
isla virgen de aborígenes a quien engañar, no
no hagas nada por mi
no esperes que yo lo haga porque
honestamente me limito a amarte,
hasta ahí llego,
a lo mucho.
a los orgasmos mutuos

No, no me debes nada
ni te lo agradezco no,
no me voy a esforzar porque funcione
o buscar entenderte o hacerte entender
mi forma no, no hace falta que te entregues
llevarte al altar
asesinar flores,
pedirte que cambies
ni que negociemos no, no podrás por ello
hacerte cargo de mis huecos mis rencores
ni yo de tus infiernos o necesidades no,
no y no,
nadie puede
contra nuestras soledades no,
no más mentiras mi amor
no traigo cambio para tus fantasías
ni tengo interés de conocer a tus padres no,
no me busques empleo
no dejaré de amar a quienes amo no,
no soy celoso el amor
nos sobrepasa, corazón, te amo
sin prohibiciones
ni exigencias, con este amor que supera
toda negativa te amo libre
sin derechos ni obligaciones.




Afín

Somos afín
porque me curas las dagas de la lepra azul
mientras beso el muñón de tus esperanzas,
somos afín
de no a atrevernos y los papalotes rotos
los últimos de la fila,
somos afín
a fuerza de nuestras carencias medio par
chimuelos destetos,
somos afín
para un hipocondríaco un maníaco obsesivo
la lengua a la úlcera y viceversa,
somos afín
en la felicidad uno ciego
el otro sordomudo, somos afín
limosneros, los feos, uno cojo
el otro manco,
somos afín
por el aprensivo hueco en el corazón
las deudas y las sobras de algún banquete,
somos afín
por aquello de un roto
para un descocido: pecador y beata,
somos afín
porque hicimos transfusión sanguínea de miedos
invasión de espacios,
somos afín
para no afrontar la vida y rascarnos mutuamente
las ronchas de la varicela, solapadores
adúlteros
argüenderos
y chapuseros,
somos afín
un engrane una tuerca y un tornillo
enfermedades afín
el gusto por la misma telenovela
la misma camiseta,
somos afín
por la misma Ley
del clavo que saca otro clavo,
complementarios
porque peor es nada.




OTROS



NO HAY FLORES
No son los muertos los que vienen: Nosotros vamos al Mictlán. Por eso nos representamos muertos.

No hay flores para mis muertos
esta vez
porque por acá no paso la primavera
ni creció la milpa,
me da mucha pena no atenderlos
como se merecen
ando en fachas
y no quiero que me vean llorar,
no quiero escuchar
que les ha ido mejor a ellos
que a nosotros acá sin poder
morir al perpetuo cobarde que somos
--maté a tantos más
que seguramente no debí--,
no hay café ni pan,
por qué mis muertos no vienen a brindar
sino a devorarse mi corazón,
será por toda la luz
que no les dí ni la libertad sustento,
seguro,
pero esta vez
no estoy para vistas.

Mis muertos me recuerdan al casero
me recuerdan ideales
inseguridades imposibles,
y yo sin un cachito de vida
que ofrecerles, vengan otro día
no sé, la próxima semana
en el traslado en el metro
bajo la lluvia entre la basura,
mis muertos que injustamente
maté por alguna obligación
o por un mandado,
cómo les explico y yo
erizo ni un toque pa compartir.

Mis muertos y mi asesino:
maldito cucarachero de zombis
por ahorcarme mis muertos,
no sé qué placer tenemos
por matar y luego los muertos
a llorar porque fueron hermosos
y yo los maté, mi asesino y yo
--dime que “guerrero” no ha muerto--,
hice cachitos sus palabras destrocé
sus sonrisas y arrojé los restos
en nueve narcofosas,
por eso me apesta la boca
con sus versos y besos,
maté cosas
maté aromas
maté cerros
maté al viento, pero quién
me devuelve el vuelo
la senda las narices
las cartas,
ni una veladora pasaré
a dejarles, porque a mi
dictador sionista
a mi
quién me mata?










Habituémonos al amor

Habituémonos al amor
con todas sus implicaciones
a manos llenas
de tiempo completo,
habituémonos a su nube
y su caída pluvial
a su vanguardia sin negociaciones
ni democracias,
a sus insinuaciones y la puerta
sin cerrojo
ni la necesidad de dar respuestas,
habituémonos a no esperar
al día siguiente
ni cargarlo a la cuenta de la melancolía,
habituémonos al amor
a su declaración de paz
y su bandera sin bandera
su tránsito sin pasaporte,
habituémonos a su inmensa soledad
y su poderosa responsabilidad,
a caminar sin miedo
y el corazón iluminado,
habituémonos al amor
sin promesas
sin quincenas
ni semáforos,
habituémonos al amor
de lunes a domingo
desempleado o huérfano,
habituémonos a cumplir nuestra palabra
a mirar a los ojos cantar
y morir felices,
habituémonos al amor
como si no hubiera otra posibilidad
otro camino
ni tuviéramos otra cosa en qué pensar,
habitúate a ti
relaja la quijada
el amor es el Mecías como si fuera le viento
sin razón más por instinto,
no hay plan “B”
tampoco medios chiles,
habitúate al amor
a su torrente vertiginoso
sus ojos multiorgásmicos
y su encarnizado vacío.


ni democracias,
a sus insinuaciones y la puerta
sin cerrojo
ni la necesidad de dar respuestas,
habituémonos a no esperar
al día siguiente
ni cargarlo a la cuenta de la melancolía,
habituémonos al amor
a su declaración de paz
y su bandera sin bandera
su tránsito sin pasaporte,
habituémonos a su inmensa soledad
y su poderosa responsabilidad,
a caminar sin miedo
y el corazón iluminado,
habituémonos al amor
sin promesas
sin quincenas
ni semáforos,
habituémonos al amor
de lunes a domingo
desempleado o huérfano,
habituémonos a cumplir nuestra palabra
a mirar a los ojos cantar
y morir felices,
habituémonos al amor
como si no hubiera otra posibilidad
otro camino
ni tuviéramos otra cosa en qué pensar,
habitúate a ti
relaja la quijada
el amor es el Mecías como si fuera le viento
sin razón más por instinto,
no hay plan “B”
tampoco medios chiles,
habitúate al amor
a su torrente vertiginoso
sus ojos multiorgásmicos
y su encarnizado vacío.