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jueves, 15 de septiembre de 2016

Alma Rosa Tapia presenta en "Cada quien su boca" de Palabras Urgentes (19 de Septiembre de 2016)



ALMA ROSA TAPIA


LOS TRENZADORES DE DIOS

Todos sus incondicionales eran niños con el estómago descompuesto, de visibles costillas bajo el pellejo reseco, con bocas de muelas careadas y resecos labios; creyentes en cuentos y fábulas de mundos inexistentes, aguerridos inhaladores de cemento.  Trabajadores y sumisos volaban sobre un cielo agujereado por donde constantemente se caían o escurrían dada su flacura y desnutrición.
Ocasionalmente y aunque débiles por su alimentación, se preguntaban de dónde vendrían sus pensamientos, pasiones e inteligencia que como débiles rayos al atardecer, de vez en cuando aparecían, recordándoles que en un tiempo fueron humanos.
Al terminar de trenzar con sus infantiles dedos de yemas sangrantes, los permanentes hoyos en el cielo, los cuales nunca cesaban de abrirse, generando otros; sin remedio ni opción, la repuesta siempre llegaba de dios en señales o códigos a través de las inclemencias del tiempo; en esa ocasión se formó en una densa nube un hoyo tan grande que casi se van todos, amén del chiflón que rápidamente dejó entrever la mezcla de gris blanquecino en las nubes y la oscuridad del agüero, la palabra de dimensión imponente FE. 



DESBOCADOS Y SIN ARRIMO

Una manada de gatos salvajes, parecidos más bien a espectros, negros, blancos, grises, moteados; avanzaban con furia pero sin hacer ruido, como en un sueño, casi  deslizándose por el camino; se dirigían al bosque donde el clima calaba más que el frío del espíritu en el infierno; y esos felinos espectrales eran los pensamientos que buscaban una mente donde instalarse; algún loco, –quizá– los había dejado en libertad y ahora no hallaban arrimo, pues era un tiempo en el que la gente ya no pensaba, no encontrando lugar entre los locos ni entre los cuerdos.



SILENCIO DE CORAZÓN
Me encontraba devastado a causa de haber tenido consciencia de la pérdida irrecuperable y despilfarrada de las palabras, tanto que me encerré en el mutismo con la esperanza de resguardar algunas provisiones verbales; dado que al conversar me iba deshaciendo de algo que formaba parte de mí; empobreciendo vergonzosamente mi existir y yo era tan egoísta que no deseaba sufrir por el duelo de mis palabras, pero cómo hacer para vivir en el silencio.  Así que decidí morir poco a poco con dignidad, buscando otra forma de comunicarme menos parecida al sonido de la palabra en la voz y más semejante a la comprensión del silencio, hasta que encontré alternativa en un tipo de lenguaje más certero y menos complicado, ese lenguaje a esta nueva eficaz comunicación la denominaron el lenguaje de las miradas y del corazón.





IMPOSIBLE CONVERGENCIA
Él la perseguía, decía estar enamorado, pero ella era tan ligera que fácilmente con el viento se elevaba; no dejando siquiera aroma; pero él buscó la forma de atraparla y sabiendo que sin agua no podía vivir; la esperó a la hora precisa en la que tenía que beber agua del río; él llevó un frasco para –según– llenarlo con agua y llamar su atención con el destello de intensa luz y color; la ligereza se acercó y al dar el primer sorbo de agua, él sagaz la atrapó con el frasco y con destreza lo tapó de inmediato. 
Se fue a su guarida y al llegar a la cueva, colocó una piedra en la entrada para prevenir cualquier escape. 
Entonces seguro de haber logrado tener a la ligereza en su poder, destapó con frenesí el frasco; la ligereza estaba enfurecida y se volvió huracán silbador; el amor se espantó y quitó la piedra de inmediato, salió corriendo porque la ligereza ahora lo perseguía con encono, formando infernales remolinos; y así pasó el amor de ser perseguidor a ser perseguido, no pudiendo nunca converger en armonía con la ligereza.






EL HUECO DE SUS PALABRAS
Ella llega como es su costumbre, sin previo aviso, sin invitación de por medio.  Son las dos de la tarde y comienza a arrojar el mar de palabrerías:
–Sabes… –me dice entusiasmada– Recién vendí, mi departamento, ya ves que está bien ubicado, sobre el eje 8. Sí, aja.
Los ojos le brillan y se frota las manos al tiempo que ansiosa dice:
–Dinerito, dinerito. Sí, aja. –Luego frota el pulgar con el índice y se apresura a explicar:
–Fíjate que con ese dinero y lo que me den de renta de la casa en Veracruz, voy a comprar una residencia en la colonia Condesa, ya sabes que por ahí cuestan como ocho millones, pero juntando todo lo que te digo y además mi aguinaldo de este año. Sí, aja. 
Bueno apenas estamos en febrero, pero el tiempo vuela, y los aguinaldos de los próximos cinco años, me parece que estaré en condiciones de comprarla, pero no creas que soy ingrata y te dejaré aquí en esta pocilga donde vives, bueno eso dice la familia eh, no yo, no, Sí, aja. 
Te digo que voy a dividir mi residencia en dos, para venderte la mitad, y podamos estar juntas, ya ves que es bueno platicar y estar cerca por cualquier cosa; no es por nada pero todos saben que soy buena en las finanzas. Sí, aja ¿Tienes más cafecito?  Sí, aja.
Pasaron cuatro horas y ella siguió su verborrea; yo miré el reloj y ella verbalizando sus finanzas;
–Con lo que yo obtenga del traspaso de tu casa voy a juntarlo con un crédito que pediré al banco y otro en mi trabajo para liquidar lo que reste de los ocho millones.  Sí, aja. Así que tú podrás pagarme la mitad de mi casa que te venda, poco a poco, sin la presión que tienes ahora del banco; ¿verdad que es una buena idea? Verdad que sí, Si aja. Sí, si, si. –Sonreía y aplaudía simultáneamente, emocionada.
 Fruncí el ceño y levanté los hombros, porque tenía claro que no esperaba mi respuesta. Pasaron dos horas más y mi cita de las nueve de la noche, estaba próxima; al ver que su palabrería no tenía fin, decidí interrumpirla, después de los cinco cafés que se tomó –claro–, acompañados con una caja de galletas y sus interminables “sí, aja”:
–¿.. Y en qué banco metiste lo de la venta de tu departamento, mientras juntas lo demás?
Todavía no me dan el dinero, pero ya hicimos el trato por teléfono y próximamente firmaremos el contrato de compra–venta. Si aja.
– ¡Ah! Ya entiendo ¿…y ya hiciste habitable la casa de Veracruz, después de como quedó del huracán, para venderla?
–No, con lo de la venta del departamento la voy a reconstruir. Si aja.
–Ah, es decir que todavía no tienes nada.

–Ay, cómo serás de envidiosa y negativa, por eso nadie te soporta, ya mejor me voy porque tengo mucho qué hacer, no como otras. Si aja.

®Alma Rosa Tapia. 



miércoles, 14 de septiembre de 2016

Lunes 19 de Septiembre en Palabras Urgentes: Alma Rosa Tapia

presenta 
Lunes 19 de Septiembre
5:30 PM EN VIVO 
por

nos acompaña la escritora
Alma Rosa Tapia


"Así que decidí morir poco a poco con dignidad, buscando otra forma de comunicarme menos parecida al sonido de la palabra en la voz y más semejante a la comprensión del silencio..."

Además de nuestras secciones:

Cada quien su boca
Notas Imprescindibles
Escritorpedia

Conduce: Andrés Castuera-MIcher
Palabras Urgentes
Las escritoras y escritores tienen la palabra.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Alma Rosa Tapia presenta en Cada quien su boca de "Palabras Urgentes" (27 diciembre 2012)

ALMA ROSA TAPIA

DE HAZAÑAS Y ENSEÑANZAS

Eres garfio lengua loca
Carne blanda papalote con acierto
aleteando en la bruma

Vaho de pitonisa que
pare espasmos en el umbral
de la piel hinchada

¿Quién dijo que eras espina?
Más olorosa miel de manzana
Que saliva jugo dulce

Ímpetu de lengua-papalote
En el viaje edificas atardeceres
evaporados en la madrugada

Embate cernido al alba
Alas de libélula curioseando en labios semi abiertos
cosquilleo en la rasgadura que asoma el granate músculo

Lengua papalote revive difuntos
Papalote lengua reanimadora de trotamundos
Lengua sacudidora de noctámbulos

Lengua que serpenteas entre los tuyos
Siempre húmeda para los sedientos
No recatada ni para el ausente

Lengua siempre de paso en
tiranos labios apretados




SEMPITERNA VOZ EN EL SILENCIO

Soplo de cabriola es tu voz matinal
Hojas ascendentes a lo eterno
En ellas los afanes
alud de esperanzas
Y yo cautiva en el alcor de la turba

Frente al espectáculo de notas-ojos-tristes
Te miro escucho me voy me doy
Ríe mi centro al recordar que es primavera

Alejada del telón encogida en el asiento por fuera me veo
de mi pequeñez me escondo

Asoma entre oscuridades una letra
Y lanzó una flor-tímida en espera de que tus ojos
no encuentren los míos
que no miren y descubran mis adentros

Lanzo una flor-viva al lecho del sueño fugaz del centauro
arrullado por vivos aplausos por aleteo de eufóricas sisellas
transitorias al término de la fiesta
Mientras en el témpano se derriten los anhelos
y vuelvo a ser infanta

Y quisiera que el tambor que golpea mi espíritu no pare
me doy cuenta y añoro que el silencio vuelva
Que tu voz no trastorne la fingida mesura

Pero tu voz
sólo es noble
tu voz sólo belleza

Y duermo con el vértigo de imágenes-remolino
resonancia en silencio de una noche perpetua

  
CONFESABLE


La habilidad de los años creó una amazona
                                        que reniega de la flor- delicadeza
y desafiante guerrera deja ver su lengua implacable

Saeta sin freno rompe el pétalo de una orquídea

Se reveló atenta a los bramidos de felinas trepadas
                                                      en el techo de una lámina

Con garras en los dedos entretenida
dedos que en la herida desean clavarse

Contuvo hambre sin vergüenza de tocar la piel bañada
en el salado cuando los ojos se posaron en un pecho
                                   hinchado al toque del sol bronceados

Mantiene  los muslos con hambre
                                      que añoran cerrarse en el encuentro
De madrugada ha deseado posar sus labios
                                                                     en violeta prohibida
y con rocío hasta el cansancio humedecerla

Con el roce de un pulgar al amanecer sellarla
Ha soñado con lascivas fauces que se alimentan
                                   en la comisura de una flor virgen
al tacto extinta 
Resucitada con lengüetazos disolutos

Que no espera el amor de un macho
que eleva sus patas como hembra
y sin pudor en la penumbra huele la concupiscencia
                                      entre las piernas de una loba en celo


ABSURDA DESOLACIÓN

Hombrunos dedos de una tibia mano
desanudan el exterminio en fuerte convulsión
bajo el frío del agua como hielo
                                                exiliada de la regadera

La mano es verdugo que asesina
                                                       estira
                                                                  ahorca
                sacude en busca de alivio

Vence al miembro que expulsa leche rancia
                       de anteriores madrugadas sin asilo

Finalmente la simiente como cicuta es vertida
                                                    en el limbo-coladera

Un colchón en llamas da cobijo a piernas febriles
                                                                   de una cristiana
la culpa no detiene una mano que desesperó
                                                            por ocultar el apuro

Hambrienta de muerte lleva el crucifijo empuñado
                                      en llanuras grandes incursiona

Ansiosa desciende, cautelosa se introduce en la cueva
un par de soldados firmes un par de fieles dedos
                                                                  con ojos en las yemas
miran como antorchas y disparan  al clítoris erguido

Hurgan atacan y luego emprenden la retirada

Dos cautivos en una casa, dos manos desoladas
                      dos batallas, una guerra
un absurdo en dos almas


SAL DE MI FRENTE

¡Ah qué recuerdos de expresiones liberadas!
Qué libertad aquella cuando me descubriste sobre
montura dócil de piel famélica

Cabalgando de noche como experto jinete hipnotizado
¡Mira dónde me lazan éstas remembranzas!
Atiende el galope de viaje en caballo de nubes
¿Acaso no reconocer mi olor en el tuyo?

Explórate en las desterradas gotas de sal
contémplalas al rodar por mi frente
¿Acaso no presiente dolor de ausencia tú ausencia en la sien mía?

Atléticas corredoras de piel escurren
por mi espinazo de diablo encendido
 Son ellas quienes me arrancan el canto de sal

Delatadoras que me inhiben cuando
exhalo el aliento de vicio clandestino

Cristales cálidos de gotas saltan en febril carne
encubiertos por la celestina lobreguez

Arteras en el festín del espectral alazán
Nada me queda ahora
perdido como ardiente llama en medio del bosque
Membrana huérfana de dueño
corrompido de volátiles pasados
Voluntario triste esclavo del recuerdo libertino voy 
Rabioso aullante revolcado en incandescente
torbellino que a ciegas busca volver a cabalgar
  
VENENO A MI MEDIDA

Ella se acomoda en mis manos como
                                                     hecha a la medida
En estas manos
                    secas de años moteadas con manchas

Derrama dulce veneno de amargo
                                       sabor nocturno
sin reparo vertido a mi agónico insomnio
                            hambreado siempre de atrapar

Ella a veces fría de frío sentir
                           Templado al contacto de la piel
Ella en quien mis ojos perdidos
                     descansan cuando mi letanía llega

En ella mil besos pintados de carmín
                 se alojan
Incautos besos desterrados de parcas bocas

Ella mi alivio aunque sea veneno lento
                                                     
Ella pobre sin salida atrapada por negras
manos en un ataque dolorido de cabeza
            contra la pared en cien pedazos estalla



FUTURO DIBUJADO

Las piernas
                                 Compás abierto en 90 grados
en lúdico trazo perfila una vida

Con esperma  profundo  delinea el futuro

Con la punta vierte tinta
                                 en el papel serafín que mácula

Chispas incansables como nutridas gotas
                                  corren sudorosas a la planicie

Un pie juguetón gira dejando una estela de
    de esferas lácteas que ilumina la constelación
sobre el pubis comprimido

Las piernas son cuellos de cisne abrazos a la pureza
            cuando el amor surge de geométricas figuras

El futuro espera que la cabalgata sobre curvas
                                                                 llegue a su destino


FANTASIA

Dos falos
una musa
Dos musas
un falo
Una braga
cuatro  lenguas
Un pensamiento
como guillotina
Dos musas
flotan
giran
danzan
Cuatro piernas
dos espadas
Un pensamiento
como navaja
Un pensamiento
como incisión
Dos musas
mutiladas
Dos falos
bifurcados
Dos musas
dos falos
Un pensamiento
una daga



PECARE

Cuando la pureza contamine mi cuerpo
acechado por moralista humanidad
                                                                            Pecaré

Cuando ojo-ventana-vecino cargue hipócrita
Compasión
                                                          Entonces pecaré

Cuando el perdón borre mis acciones
Sinvergüenzas
                                                                            Pecaré

Cuando la madre corra de espanto
con oídos atentos a indecentes pasos
                                                                           Pecaré
Cuando el cuerpo sea mío
                                       Entonces pecaré y pecaré
Porque si hay perdón no hay pecado

El ser supremo dice
                                      sin perdón no hay paraíso
El ser caído afirma
                                     sin pecado no hay infierno

Si a uno no le amo y al otro no le temo
                                                 Ambos desconozco
Ángeles caídos ficticias deidades tras
almas ganadas o espíritus perdidos

…Y yo Mísera Alma sin camino trazado
                                                     ¿A quién seguiré?



ARTERA ES LA NOCHE


Con sol en las manos atrapa las extremidades
Antorcha encendida  Rayos que fulminan
En hartazgo se baten y atragantan sin miedo

Duerme
 despierta con hambre
sin mesura se nutren
les gusta cegarse a ratos

Noches arteras los cobijan
duerme el sol en sus manos

Adentrados en la marea
los pies como barcos se hunden
se van con las olas

Lechosos el horizonte los llama
Los tiene -ahogados-
Desplomados en languideces

Nadie supo por dónde se metió el sol
Nadie supo de las naves varadas

Sólo las cuatro paredes proxenetas
vieron al sol derretirse

®Alma Rosa Tapia