jueves, 21 de octubre de 2010

Lorena Real en Palabras Urgentes, jueves 28 a las 5 PM por Código DF

LORENA REAL en Palabras Urgentes

Palabras Urgentes presenta este jueves 28 a las 17 horas por CODIGO DF

www.codigoradio.cultura.df.gob.mx

a la joven escritora urbana Lorena Real que a través de su Viceversa recíproco, sus personalidades en espera y su bipolaridad secreta confiesa sus palabras más urgentes...

En la Ciudad en su tinta, nuestra teporocha nos trae algo de José Emilio Pacheco y es el turno de la poesía dramatizada de Amado Nervo en Letras de Rigor.


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Palabras Urgentes es una producción de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México a través de la Coordinación de Vinculación Cultural Comunitaria, Fomento a la Lectura y Código DF.


conduce Andrés Castuera-Micher

Video Palabras Urgentes: "Mónica González" (21 de octubre 2010)

Mónica González presente en "Cada quien su boca de Palabra Urgentes"

presenta a
Mónica González

Gran Mal

de Mónica González

Once upon a midnight dreary, while I pondered, weak and weary,

over many a quaint and curious volume of forgotten lore-

while i nodded, nearly napping, suddenly there came a tapping,

as of some one gently rapping, rapping at my chamber door-

“´Tis some visiter,” I muttered, “tapping at my chamber door-

only this and nothing more.”

The Raven, Edgar Allan Poe (1809- 1849)

El inventario y la despedida

I

Miro el horizonte, desciendo. Un cielo rojizo tapiza la ciudad; tantas veces odiada–amada–odiada, y anhelo fugaz de quien jamás la haya caminado. En la periferia de esta fauce que engulle, mastica y digiere sin distinción; en lo más alto de la vida horizontal, habitan mis pertenencias: un libro a medio leer (entre el sueño, el ocaso y los turnos de espera), una basta colección de síncopas intermitentes (voces y sonidos metálicos que dan vida al atardecer), una cama (donde a ciertas horas, los milagros son posibles y los pactos de paz han sido firmados, no hay hambre, enfermedad y los niños no son el blanco de ataques extremistas, y el que camina lo hace con el espíritu), una almohada (donde reposa la furia de tantos días de activismo combativo y el eco del grito libertario desde la selva), sábanas blancas (donde los ángeles copulan), una mesa con cuatro plazas, un lirio en su centro y espacio para compartir las viandas y el corazón; quién también consta en el inventario junto con un par de piernas que lo transportan y unas manos que lo entibian, un par de ojos que lo miran latir a pesar del horror y la sangre derramada –pero de eso estamos hechos principalmente: sangre, huesos, dolor– al lado del dolor habita la esperanza, un par de maletas, zapatos de viaje para la travesía y paisajes inimaginables en este sitio donde los caminos bifurcan.

II

Ahora, que por fin te vas, déjame al lado de la carretera y con la boca por delante. Déjame con el bestiario que habita en mis sueños y mis hombres y mis mujeres y mi máquina de olvido y mi historia de familia y mis cuerdas en los zapatos y mis errores y mis pocos aciertos y mi voz cortando el aire, cuando ya nada es suficiente y sólo me consuela el Blues. Déjame con mis afiches: Goya, Tapies, Bacón, Modigliani. Déjame con los vértigos de Miller y Gil de Biedma severamente enfermo, reposando en la mesilla de noche. Déjame con Luis Urbina llora y llora, con su amor como un pájaro loco, dando tumbos en la noche estrellada. Déjame con ansias, el piso alfombrado, los labios, el corazón apretado; mordiscos en la cavidad de la boca y unos labios blanquísimos sin nombre.

Pero sobre todas las cosas: déjame con mi dosis de realidad y un vaso de agua en la mano.

Buenos presagios

En forma de águila y con sigilo, llegaron los buenos presagios y se posaron sobre el tendedero, mientras una lavandera refregaba cuellos y calcetines, percudidos por la mugre y la cotidianidad necesaria en la superficie de las cosas; y luego revoloteaban extasiados por la luz parda de una pantalla china, allá donde se compran los remedios para casi todas las enfermedades que aquejan a la humanidad, en el callejón del Niño Perdido casi esquina con Eje Central; y más tarde, en la convalecencia de una súbita confusión de palabras, temblor de dedos, espalda arqueada y espuma escurriendo por las comisuras de unos labios blanquísimos sin nombre.

Y aunque parezca más difícil, en la máquina traga monedas y adentro de una burbuja transparente en un verso cuyas líneas sentencian: Estoy aquí, soy tu suerte. También estaban los buenos presagios.

La vida como un pedazo de cable unido a la tierra

I

No me dirá, una sola palabra

apenas sus labios enmudezcan.

El brazo rígido, la cara pálida

me pierdo en sus pupilas de fuego.

Creerá que fue un sueño

todos sus recuerdos han desaparecido

su cuerpo lánguido gravita en la almohada.

Miro sangre correr por su boca

me ha contado que es caliente y espesa.

Trino de cuervos, su voz apenas reconocible

coros desesperados que los dedos tensados dirigen

alto clamor, percusión de contraltos

progresión melódica, ráfaga hasta el destello

tenacidad grave del arco y la lira.

volar, volar, volar...

sobre un páramo que nunca existió

aciagos campos de luz en el hemisferio, donde sus sueños habitan.

Viaje insólito de mareas arremolinadas

surca sus orillas con el cuerpo plateado

en una danza prominente.

Sus días son altos precipicios de paredes blancas

donde el tiempo transcurre en citas semestrales

y la vida como un pedazo de cable

unido a la tierra que no le pertenece.

En la fulminante experiencia

navega sobre nubes de terciopelo

turquesa es el color sobre los párpados

vuelve de sí sobre pasos vacilantes

y lluvia intermitente en las entrañas

(sombra quieta, en el rellano de la escalera)

¿Quién en su nombre, contará la historia fragmentada?

Antes y después del gran mal

una vez más, la vida se escribe en la confusión de sus ojos.

Yo le ofrezco dulces de anís y amaranto

cuentos insólitos, cine de antaño

cante hondo, romero perfumado

y el brillo de todos mis astros.

II

Mi mano será su ancla

cuando las aguas desborden.

Mi voz será su guía

cuando emprenda el viaje de oscuridad y silencio.

Mi sombra será su sombra

cuando el sol no brille, ni cerca ni lejos.

Mis brazos serán los suyos

cuando las manos graviten.

Mis piernas serán las suyas

cuando huya del espanto.

Mi nombre escuchará

cuando pierda el control

y el switch desate la electricidad en su espalda.

Y cuando la nube azul instale su reino

en días de aparente sosiego

mi cordura será la suya

cuando no entienda

que yo, soy su reflejo.

sábado, 9 de octubre de 2010

Graciela Roque presenta en "Cada quien su boca de Palabras Urgentes" (14 de Octubre 2010)

Graciela Roque

Y QUIERES CORRER PERO EL SILENCIO LLEGA

arañas las piedras sujetas al circulo

esos muros de los que cuelgas inerme

uno y todos son la altura y el enlazado

tu pensamiento se va resquebrajando

como la tierra cuando se abre.

Quieres amarlo como en aquellos días

cuando el callaba como un ave suspendida

y tu no advertías sus gestos de presagios

botón de rosa en tu oscuridad

lo buscan tus ojos como barcas

pero no hay mas expediciones

y están ancladas para el.

¿Y si en un giro sorprendes al mar lanzándote hacia arriba?

Te quisieras ir descolgando para adentro.


ALGUNAS VECES ALCANZO A OLVIDAR

que soy madre

que perdí un hijo

que busque un amor sosegado

que elegí un trabajo

como un trámite necesario

tuve que sepultar mi angustia y mi tristeza

deje correr los caballos de mi desolación

sin rumbo fijo, hasta desgarrarse los tendones

hoy a mis cuarenta y cuatro años

algunas veces, en cualquier tarde

consigo mirar los rostros de los demás

con mis ojos de veinte años

siento el frio con mi piel de ocho años

oigo el ruido de los coches y los murmullos

con mis oídos de cuarenta y cuatro años

miro el movimiento de las personas, los perros y los coches

como un oleaje maravilloso en el que participo

sonrió al chofer que me da el paso

escucho a quien quiera hablarme

percibo la cadencia de esta sincronía de sucesos

y todos los actos son partos perfectos.


DESDE QUE TE AMO

tienen nombre las piedras,

las catarinas con suerte me visitan,

los árboles proclaman tus historias,

las estrellas se suben a mis cabellos,

el lago es mi espejo preferido,

con orgullo mantengo tus ojos en mi memoria,

tu barca navega en la mía,

el agua se engrandece para llevarnos más lejos,

las palabras se dilatan, se alargan, se multiplican,

la luz se duerme y despierta conmigo

y el universo respira.


CÓMO ME HAS PARTIDO EL CORAZÓN

ya no tengo cerebro ni memoria,

ahora sólo tengo tu nombre,

que repito una y otra vez: ven a mi,

rescátame de esta miseria,

construye la luz en las cavernas,

tráeme cinco brazos de mar,

dispara un cometa de luciérnagas,

instálame un arcoíris permanente,

libera el vuelo de las aves,

crea el espacio,

inventa el verde de las violetas,

que tu mirada desborde todo.


SOMOS COMO NUBES EN EL ATARDECER

cuando anuncian lluvia y te amo:

con nuestras áreas oscuras

y nuestras cubiertas luminosas,

contigo comprendo la redondez de la tierra,

lo infinito del cielo y lo finito del hoy,

que el cielo es un mar que sostenemos con nuestros cuerpos

que emiten deseos, ansiedades, requerimientos,

que emiten “te quiero” aunque estemos lejos,

“quédate aquí ahora”, “ven pronto”, “te espero”,

“no tardes”, “regresa”.


EL SOL SE RESGUARDA EN UNA LINEA,

la luna explota en ti,

una escalera invisible aparece entre los dos,

tu detienes mis nubes,

tu estatizas mi tierra,

mi flor se vuelve a abrir contigo

como al primer giro de luz,

con alas de libélula me sostengo,

con alas de libélula confío en que me mires,

con alas de libélula levanto la esperanza

de que me entregues tu amor sin reservas,

sólo por hoy.


CANTO XIV

Las estrellas no alcanzan a cubrir

la soledad que me dejaste.

Estiro mis ojos como anclas

que buscan la tierra para asirse

y no encuentran más que agua,

un océano de agua sin respuesta,

son anclas anegadas de silencios,

de esperanzas abortadas y de lágrimas.


CANTO XV

¿En dónde estás? Qué recóndito deseo

te fue llevando a una tierra

indecible, iluminada y subterránea,

una tierra que no pueden penetrar mis dedos,

una tierra en la que mis pájaros se mueren,

tierra de doble piso, tierra edificio,

tierra de jauría de lobos asolando,

tierra seca sembrada con flores rojas,

tierra abismal, tierra descalabrada,

tierra de necios insectos pululantes.

De la antología Ecos de la tinta. México, Edit. Strombus, 2010.


CANTO XVI

¿En dónde estás?, ¿En dónde están tus manos?

Que se juntaban con mis manos para medir sus fuerzas.

¿En dónde están tus manos?

Que llevaban un maletín, una paloma y una calculadora.

¿En dónde están tus manos?

Tus manos atentas para abrazarme en mis conmociones.

¿En dónde están tus manos?

Que me untaban en la espalda una noche de constelaciones.

¿En dónde están tus manos?

Que recogían mis lágrimas para alimentar a los sauces.


CANTO XXI

Añorarte es caer en un cenote hueco

y negarme a morir por añorarte.

Añorarte es cargar la piel de un oso

todas las tardes, sobre la espalda, por añorarte.

Añorarte es encontrar el lugar exacto de las cosas

y saber el vacío que me causas por añorarte.

Añorarte es seguir tu vuelo en la distancia

a control remoto, vuelo tras de ti, por añorarte.


CANTO XXIV

Sé que miras el cielo que yo veo

le pido a todos los dioses que retornes

que aún exista ese lazo que creamos

cada luz que ilumina conforta mi consuelo

vuelve a mi, que soy Afrodita, Cleopatra, Melibea

un animal desamparado, un animal eterno

vuelve a cobijarme con tus manos

calienta mis entrañas con tu cuerpo

vuelve mi Ares, mi Cesar, mi Calixto

el tiempo no se ha vertido en mis moléculas

estoy junto al teléfono esperando que bajes de nuevo.


POR DONDE QUIERA NOS SALEN RAMAS

pienso en ti,

piensas en mí,

a pesar de nuestra voluntad:

nuestras mentes extienden sus filamentos

nos acomodamos amor,

para amarnos con cualquier pretexto,

pienso en ti,

piensas en mí,

me gusta caminar sobre una cuerda delgada,

a punto de lograr el clímax o de estrellarme,

quiero todo o nada.