martes, 25 de marzo de 2014

Lunes 31 de Marzo en Palabras Urgentes: Socorro Soto.

presenta este 
Lunes 31 de Marzo de 2014
en vivo a las 17:30 horas por
Código CDMX

Desde Durango, nos acompaña la poeta:
Socorro Soto



Si escucháramos a los pájaros
nos entenderíamos un poco
pero trepados en la Torre deBabel
permanecemos confundidos,
ruido de aparatos perturba el canto.

Además de nuestras secciones:
Cada quien su boca
Notas Imprescindibles  
Escritorpedia

Palabras Urgentes es una producción de Código CDMX
Conduce Andrés Castuera-Micher



martes, 18 de marzo de 2014

Lunes 24 de Marzo en Palabras Urgentes: Braulio Demeri


presenta este 
Lunes 24 de Marzo de 2014
en vivo a las 17:30 horas por
Código CDMX

Tendremos un acústico en vivo con el cantautor




que nos presenta más reciente disco: "Recuerdos de ti"


Guardo en el libro de mi mente, 
miles de recuerdos de ti, 
llevo tuvoz en mi memoria,
que me recuerda que te has ido, 
que me recuerda que tal vezno vuelvas más...”


Además de nuestras secciones:
Cada quien su boca
Notas Imprescindibles  
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Conduce Andrés Castuera-Micher


lunes, 10 de marzo de 2014

Lunes 17 de Marzo en Palabras Urgentes: Alondra Berber

presenta este 
Lunes 17 de Marzo de 2014
en vivo a las 17:30 horas por
Código CDMX

Desde Acapulco nos visita la poeta

Alondra Berber



Aquí el link del programa completo:
http://www.codigoradio.cultura.df.gob.mx/index.php/palabras-urgentes/15996-alondra-berber

que nos presenta más reciente libro: 
"El péndulo de cal"




Nadie se proclama desgraciado,.
Lo son todos, incluso si no lo saben.
Víctimas, victimarios, vivos y muertos.
La rabia dosificada.


Además de nuestras secciones:
Cada quien su boca
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Palabras Urgentes es una producción de Código CDMX
Conduce Andrés Castuera-Micher


Liliana Quijano presenta en "Cada quien su boca" de Palabras Urgentes


LILIANA QUIJANO



Lo difícil de hombres como tú es que eres de esos que valen la pena, de esos por los que te avientas de bruces al precipicio, de esos que sabes que no se posan dos veces en tu vida y que nunca se van con las manos vacías y si no se quedan, seguro dejan huellas indelebles, que no regalan besos por barata ni van incendiando cualquier cama, lo difícil de mujeres como yo es que no tenemos en la enciclopedia de actitudes la timidez ni el miedo, que provocamos deseo aún sin quererlo, que vestidas de cinismo caminamos firmes y sin tacones por las aceras de los días, que disfrutamos las noches con estrellas o lluvias torrenciales, que mirando a los ojos dejamos libres al deseo y los besos que por ser primeros son prohibidos para mujeres decentes, que por vivir y no jugar a la vida con casita y mandil, con cantos de cuna que confundan maternidad con sacrificio, con sonrisas que escondan rutinas pesadas, grises y cansadas pero dignas y prudentes; nos llaman indignas y nos quieren adjudicar culpas que les matan de envidia, cambiando con gusto silencioso el alma por un día de nuestra vida, por un día sin poses, sin esas normas impuestas que nunca entienden pero jamás transgreden... lo peor de hombres como tú y mujeres como yo es que escandalizan si se les ven juntos, y en nombre de un dios (que pregonan es amor) suplican no se permita tal aberración, y no imaginan ni por error lo bien que luces sobre mi cuerpo, lo bien que lucimos haciendo el amor o cogiendo como bestias sobre el suelo o algún colchón, sobre paredes baratas o sábanas caras, sobre momentos que nos enredan beso a beso el alma, uniendo sin tiempo ni promesas bajo leyes inventadas un hombre como tú y una mujer como yo...

Tal vez sea verdad, te mereces una mujer sin ayer, con más placer por descubrir que por reinventar sobre tu cuerpo, con medias decentes y el liguero oculto bajo la falda, con tacones femeninos y una sonrisa no tan gastada, con pudor en las palabras, con el vientre plano y los pechos frescos, con las alas nuevas y no remendadas, con apetito de aprender el mundo a partir de ti en vez de discutirlo contigo, una mujer de mirada clara y no peligrosa, que espere tus rosas, la cena y el primer te quiero en la silla de un parque o un bistro de esquina y no bajo tus sábanas te escriba con la lengua que te ama, con modales de princesa y vestidos prudentes que no muestren las piernas, una mujer de libros y mención honorífica que sirva de algo (la mía es souvenir de la universidad), una mujer que no llore por nada ni sienta miedos apretando sus entrañas, que se duerma a las 10 y no tome cerveza, que no viva en andenes y de todos sea el orgullo, una mujer como yo nunca podría ser, pero tus ojos me miraron y decidieron amar una mujer de verdad…



 *********

Me encanta, así, natural, sin poses, sintiéndose grande entre mis manos o mi lengua, incluso engreído, con el ego alzado y su porte altivo, desbordando deseo sobre sus venas, buscando escondites en mi cuerpo, besando con su roce mi espalda, mis muslos, mi sexo... me gusta entero y en tus dedos, amargo y dulce, vibrante, henchido, desbordado, y sobre todo tuyo, tuyo, tuyo mi hermoso amante, mi bello verso de carne y hueso, mi engreído dueño del más perfecto miembro...


Quién te dijo que era sólo carne, quién te habló de mi piel y olvidó nombrar que debajo late un jodido corazón, quién te crees que eres para besarme de esa forma y no pensar en consecuencias, quién coños crees que eres para traer fuego a mi templo de hielo, para confundir una mujer con princesas plastificadas para tu colección abaratada de huellas en la cama, quién te creíste para pretender que tenerme a mi era tener a cualquiera y vestirte con el alma entera, con las ganas nuevas, con mi nombre listo para desechar en tu trastera...

No somos Romeo y Julieta, ni Paris y Helena, somos de carne y de sangre, no somos Frida y Diego, ni eres Jesús ni yo Magdalena, somos dos simples mortales con las venas ardiendo, somos tú y yo, arte hurtando besos al destino, macho y hembra devorando sus colmillos, enterrándose las uñas para no arrancarse el corazón, el rumor de un mito que queremos llamar amor...


Tengo miedo, tiemblo y me besas, tengo miedo, gimo y me besas, tengo miedo, grito y me besas, tengo miedo, callo y me besas... yo siempre tengo miedo y tú siempre, siempre me besas...

Te invito a mis labios, a su textura, sus mordidas, sus besos indecentes, su miel inagotable, su adicción a tu lengua, tu sexo, tus dedos, tu piel, mis labios hambrientos, mudos, suaves, con sentido de grandeza entre tu lengua, mis labios de princesa a cortesana bajo tu mirada, con sabor a hembra, con su averno ardiendo cuando los abre tu boca,  la guarida preferida de tu miembro erecto...

 *********** 




Pensando en los besos que no vieron luz, en tanto orgasmo caducado sin usar, en todo el deseo que me llevo sin estrenar, me sentí miserable, tan egoísta, tan banal ante los ojos de Matilde, una niña que la ignorancia bajo el supuesto manto del amor, quiso que jugara a esposa y mamá desde lo 13, que con menos años que los míos triplicaba el número de partos que mi vientre colecciona, una Matilde tan acabada, con algunas reminiscencia de belleza aún entre los ojos y los labios cansados, una marioneta con pretensiones de mujer, que no amaba a sus hijos por amor, los amaba como la tarea retrógrada de vivir cada año embarazada porque un Dios que nunca ha visto así lo deseaba, y su voluntad como la vida es sagrada, una maternidad obligada que no sabe de primeras sonrisas o de pasos con ayuda, porque cuando empezaba a gozarlos se dio cuenta que no había tiempo para desperdiciarlo, que tenía que aprender a dejarlos libres como animales salvajes para crecer a como ese mismo Dios les de a entender, una Matilde que se está secando con un cuerpo joven que luce avejentado, una piel que no ha sabido de besos, que nunca ha sentido deseo, que abre las piernas siempre por obligación, por imposición, porque tiene que, una Matilde que me acaricia la ropa y me dice "no señorita, yo que sé de esas cosas, eso es del diablo, eso es malo... y de verdad puede ser así, como bonito, como bueno?" mientras baja la voz y escupe una risita rojiza que me salpica un poco de su vergüenza, y le respondo un " a veces" que me sale melancólico de alguna parte del cuerpo, que me arruga las entrañas pensando en las Matildes que marchitan sus ganas en rutinas de copulación sin vestigios de placer, de tantas Matildes violadas por machos bajo el seudonimo de esposos, de Matildes que no saben de orgasmos, de caricias post sexo acurrucadas en el pecho amado, de Matildes que mueren sin rastros de placer sobre los pechos, con los sexos masacrados y secos, Matildes que viven tan lejos de plegarias porque vuelva una mirada a ser testigo de tus mejores gemidos, de un por qué no me besa con este ahínco que mi boca implora, porque ni siquiera imaginan como es que un simple beso se goza, por eso hoy cuelgo tu recuerdo sin pinzas para que se pierda en las ráfagas de viento, hoy renuncio a este dolor materialista de exiliar tu cuerpo de mi boca, hoy voy a sonreír por todas las Matildes que nunca han sabido de miradas dulces mientras hacen lo que es sólo su deber y algunas más o menos afortunadas apodamos amor...


Siempre me enseñaron que las niñas deben ser delicadas, que tienen prohibido el primer beso, que se duermen temprano y no aceptan salir con extraños, mucho menos desperar a su lado, que las niñas deben ser tímidas y muñecas de cristal en la cama, que para sudor y gemidos existen las putas ( y yo muriendo por ser la tuya), que en la mesa no hacemos ruidos y la sonrisa es el mejor accesorio aunque estés en brazos de la tan visitada chingada (a la cual nunca vamos ni enviamos a nadie), siempre me enseñaron que las niñas deben callar, que el príncipe azul nos va a rescatar... y entonces yo caí en cuenta que soy un error genético, una aberración de la naturaleza, una niña que nació para gritar, para rescatarme sola sin príncipes azules o verdes que me duermen en la primer hora, que prefiero al vagabundo, al rebelde, al que según mi madre no me conviene, que la timidez y yo nos agarramos de las greñas desde el preescolar y aprendió que conmigo no debe meterse, que sonrío cuando es mi gana y no a cualquiera que me mire las tetas o las piernas, que vivo de noche y de vez en cuando despierto en alguna cama que no es mía con el corazón acuñado en su cancel... por eso hoy sé que no me gusta ser niña, que prefiero ser mujer y cuando nadie nos ve, cuando sólo tus ojos me fotografían y tu boca me respira, ser la hembra que aún ni siquiera tú dominas...


® Liliana Quijano.



lunes, 3 de marzo de 2014

Lunes 10 de Marzo en Palabras Urgentes: Liliana Quijano.

presenta este 
Lunes 10 de Marzo de 2014
en vivo a las 17:30 horas por
Código CDMX



A la poeta: 

Liliana Quijano


Me encanta, así, natural, sin poses, sintiéndose grande entre mis manos o mi lengua, 
incluso engreído, con el ego alzado y su porte altivo, desbordando deseo sobre sus venas, 
buscando escondites en mi cuerpo, 
besando con su roce mi espalda, mis muslos, mi sexo... 



Además de nuestras secciones:

Cada quien su boca
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Conduce Andrés Castuera-Micher

lunes, 24 de febrero de 2014

Lunes 3 de Marzo en Palabras Urgentes: Joana Medellín.


presenta este 
Lunes 3 de Marzo de 2014
en vivo a las 17:30 horas por

Código CDMX




A la poeta: 

Joana Medellín


"El mundo sigue la ruta circular de las piedras
pulidas por la sangre del mundo
pocas bocas sonarán
como el zumbar de un enjambre de mosquitos,
susurros de la piel que arde,
hambrientos de memoria
hambrientos de kilometraje."




Además de nuestras secciones:

Cada quien su boca
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Conduce Andrés Castuera-Micher



Joana Medellín presenta en "Cada quien su boca" de Palabras Urgentes (3/03/14)


JOANA MEDELLÍN

Aquí el link del programa completo:

Mi rubik

Estoy llevando mi vida
a las más intrincadas cosmovisiones.
Me siento encarnar
en un tumor de pétalos muertos.
Hundiendo los dedos en la melcocha de mis arritmias
mi coraje tiembla como pupila frente a un estrobo.
Me sentaré a ver cómo el tiempo desmantela corazones
porque aquí en la nada estoy yo
y mi voluntad se enguanta tenazas
mi necedad es un cangrejo trazando paralelos horizontales,
haciendo brea la sangre
pues nunca le enseñé a mis manecillas
el electroshock que escandaliza el aire.
Mis muelas mastican el desfile de segundos suicidas
para devolverle oxígeno a lo exangüe.
Repetiré mi nombre: Joana y nacerán luciérnagas
curvando con su vuelo una cúpula erigida para mí, Joana,
por no temer pronunciar esta médula de parálisis.
Todo es espiral naciendo de mi asma, y me queda claro:
lo perpetuo de este instante
es la basura mental de nuestras mentiras confortantes.
A cuchilladas someto el futuro,
hay que escupirle en la cara para calmarlo.
Tengo que arreglar el rubik de mi cabeza,
salivar arena,
tengo que agitar con vuelo colibrí mi materia,
llegar a la ruptura del vórtice, digo, del vértice,
de mi cubo enigmático que se yergue como espejo mutante
y todo lo que queda
es el atado ridículo de mis emociones,
parvadas de elipsis temporales.
Tengo que arreglar el rubik de mi cabeza,
buscar de dónde viene esta eclosión,
cabalgar caminos de lentejuelas,
hacerle injertos de cometas a mis vísceras
para que luzcan bonitas y no haya asco de palparles.
Tendré, de una manera u otra
que resignarme a la pateticidad de la suerte,
a la variación polidérmica de la fauna que me crece
del pelo y las uñas,
extensión última de mi territorio corporal.
Tendré, que adaptarme al grito nebulosa que me trepa la garganta
y dejarlo correr para enredarles en las orejas
mis más entrañables galaxias,
porque mi única gracia ha sido menear la pluma
como ganso en vuelo cuando cambia la estación
y el horizonte siempre yéndose
me deja en la misma incertidumbre que las monedas del i ching
que el tarot, la borra del café o la cirugía minuciosa de mi alma
cuando todo mi Yo se espuma
en el instante que rompe la hora de mi cordura.
Tendré que pulir las garras con la propia carne.
Llorar los ojos por los lagrimales de una flor
y sentenciarme al cadalzo de mi propia dirección.
Será necesidad, entonces,
asumirme bruma enronquecida, corona de espinas.
Y enrojecido el espasmo contráctil de la locura,
colorear de contradicciones las entrañas de los académicos
llenarles de llagas la voz
y quemarlos en la lepra de sus propios juicios,
el canon será borrego para almorzarlo en barbacoa;
porque ya no quiero preguntarle a la RAE si lo que escribo está bien,
porque no digo para ser gramatical.
Digo porque tengo una nebulosa
que se extiende en un grito:
AUUUUUUUUUUUUUUUU
casa de fantasmas sin casa,
olvido de aceleración orgánica,
casa de mí misma cuando respiro                       
(EXHALACIÓN)
Tendré que detenerme…
a sabiendas de que el mundo no para
y que el nardo crecido en mi cabeza también se llama entelequia.
Tendré que organizar los carbones del ánima.
Tendré que arreglar el rubik de mi cabeza
tendré, tendré, que hacerlo todo una bolita de magia
para alimentar a esta mujer flaquita
que por vocación sólo sabe gritar:
AUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU



Falla generacional
A los poetas locos de mi generación.

La otra noche jugué a contar pesadillas
a nombrar los colores que las unían a mi arcoíris
en un relámpago de arena
perdí la cuenta
el collar se cayó desbaratado entre mis piernas,
transformado en cardumen de burbujas escalando cual salmones,
decidió treparme hasta encontrar un túnel
y tejerse en mis semillas.
Esa noche decidí no tener hijos.
No tener problemas para decidir nombres,
No tener problemas para saber educarlos,
No tener problemas para exigirles ser alguien, buscar algo.
No tener problemas, ni puntos.
Pero escribí:
Garabatos macizos y frágiles tiñeron el papel
enramadas de horizonte y cicatrices,
pesadillas collar burbuja manchando la hoja.
Comienza de nuevo la cuenta larga:
Uno,  y conozco el orgasmo que pulsera se amarra a la mano.
Dos, mi pareja es ceniza en una urna rosada
que se empolva la cornisa de mi llaga.
Tres, habrá que recuperarse de las derrotas
clavando la raíz al cielo.
Cuatro, los puntos cardinales refractan mis emociones,
el centro es una nube.
Cinco, mis pies encuentran voluntad de espino
y clavan su torcedura al aire.
No hay tiempo de seguir contando,
torbellino los recuerdos nos transforman
torbellino el futuro es una migaja de fracaso
frente al ocre fuego fatuo
del oscuro amanecer.
Esa noche decidí no tener hijos
pero escribí y me arrepiento, he nombrado,
he dado a luz la luz y no la he educado,
mi vibración marítima, mi búsqueda fáustica del mundo
se va caminando sin norte;
qué puedo exigirle si me trago el tiempo
como cocktail en la borrachera
y ya peda confesando le digo:
Luz mía, vibración mar.íntima, medusa fáustica expansiva,
he nacido en el declive del imperio.
El horizonte nace de los bolsillos de los rascacielos.
Mi madre me parió en un infarto.
Estoy sentenciada a la estaca y no la pluma.
Las golondrinas huyen de mis versos.
Llevo más arrugas en la calma que las estrellas asteriscos en su trazo.
Soy de la generación de los noventa,
sin herencia,
mi hogar es la lágrima del mundo que rueda y rueda
carreta de lagartos desbocados,
imantación del contraste y algarabía.
Soy de la generación de los noventa y nos estamos incendiando.
Ondeamos vaporosos como la devaluación del peso.
Somos siempre linde
de nuestros más pulcros y dolorosos encuentros
nacimos de las esclavas de oro
que regala el universo a la luna para ataviarse,
y del anillo hoyo negro
que nos divorcia  de la esperanza marchita.
Tenemos los puños rajados por pegarle al sol.
Con la frente sibilante y la sonrisa de metralla,
nos dedicamos a masacrar a la gente:
Somos poetas.
¿Quién les dijo que la poesía era una palmadita en la espalda?
¿Quién les dijo que venimos a decirles la verdad?
Nuestra boca humeante
puede recitar si acaso, zancadas vagabundas
pasos que siembran el camino de pirita.
Nacimos en la piel de un siglo que se acaba
y el principio de uno que es gargajo en el alma.
Pero seremos recordados
por tener miedo y ser adictos,
al baile que es iris en el pecho de una supernova.
Es terrible, hijo malcriado mío, texto errabundo,
confesarte,
que seremos ésto y sólo esto
escritores recordados así,
bailando foxtrot
en nuestra pista de psyco.





Senderos
1

Timbales percuten en las orillas del mundo,
lagunas tejen limbos
en las costillas de los mares
y mis ojos,
ruedan como perlas desprendidas
del collar de la coincidencia:

De mi boca nace humo
que como la selva a mis espaldas
tiembla
herida por la estrella que cárdena
arde como brasa sobre el día,
acaricia los senderos
y tuesta el canto de los pájaros,
que navegan de rama en rama
haciendo orquesta aérea.

Dejo en los lunares del jaguar mi espera,
mi cicatriz cardiaca en los anillos del tronco
y una pupila
en el veneno del chech’en.

2
Avanzamos junto a la linea blanca
aviento la mordida que cortó mi uña
a la bóveda que nos parpadea nubes,
nos encuentra de frente
prendida al hilar de sus hermanas radiantes,
se derrama amarillo cuna
en la negrura del mapa que nos ruge.

Mecidos por el vapor de la península
llegamos a la plaza del pueblo
latido de pinole,
canto de jut jut.
El mundo sigue la ruta circular de las piedras
pulidas por la sangre del mundo
pocas bocas sonarán
como el zumbar de un enjambre de mosquitos,
susurros de la piel que arde,
hambrientos de memoria
hambrientos de kilometraje.
3
Un brote de turquesas florece en el agua
que barro abajo,
arrulla algas con el susurro
de una historia desmantelada,
con el secreto de las piedras verdes,
con la lengua que enrosca
el maya así como al universo
y su enunciación primera.
Roca labrada para hacer montaña,
cuentas la historia de las estrellas
crecidas a los pies del piich,
reflejos pluricolor
de las alas-avispa
de las patas-hormiga
de mis falanges-raíz
hundiéndo los misterios de mi voz.
Laguna, cascada, río, mar.
Laguna, cascada, río, mar.
Los timbales crecen corazón del tiempo
en el ombligo de la tierra,
en mis piernas de arena negra.

Reúno en las hebras de mi cabello,
las imágenes nacaradas
de mis perlas rodantes.



®Joana Medellín Herrero