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lunes, 14 de diciembre de 2015

Lucía Izquierdo presenta en "Cada quien su boca" de Palabras Urgentes (14 dic 2015)


LUCIA IZQUIERDO


Algol
Un asalto me comió a besos
hizo explotar constelaciones
nunca antes mapeadas

Mi hemisferio Austral
quedó expuesto
ante unas manos
que rodeaban mi cintura
mientras anotaba números en el Universo.

Planisferio roto
fecunda nuevas estrellas
Algol brilló con absoluta intensidad
intensidad precisa
intensidad incomprensible
intensidad inasible
inesperada

Un instante
dos
todo fue tan rápido
que la velocidad luz
no me dejó discernir sobre los actos
sólo entre la sonrisa
que separaba las Pléyades del Boyero

Una apuesta por encontrar
aquellas constelaciones de Hevelius
queda pendiente
perdernos en imágenes minúsculas
evaporarnos en elementos subatómicos
alternar el rumbo de objetos celestes
y dar vida encontrando la muerte chiquita.

Fue hasta que miré a Algol
que entendí
que no importa cuan golpeado esté el manto estelar
siempre puede ser acariciado
sobre todo cuando hay impactos
Que venga la violencia
de un exabrupto
en un exabrupto
en tu exabrupto
llévame a majestuosos descubrimientos

Y pese a la velocidad luz
hazme sentir la vibración de los colores
emanadas en extranjeras voces.

Colapsé en el pulso de Algol
y no encontré lo demoniaco
sino al ángel caído
que guía  mi travesía
marca un compás tamborileado
al ritmo de la serpentina danza
que baila con el sol de la mano.

Fue Algol
quien trastocó mi rumbo
el que me volvió la mujer
que hace bailar a la luna
Fue él
quien me obligó a mudar de piel
en medio de la cocina.

La piel de serpiente
se extiende
va cubriendo la luna
Que se transforme,
que se transforme y brille
como brilla mi sonrisa.

Esa mujer
la luna
la danza
no se detienen
la voz
la luna
Algol
Una cítara
y la metamorfosis a penas comienza.



Eso es la muerte

Tu mirada cinérica
friccionó mi cintura
para generar un movimiento
m o l e c u l a r
Advino el instante de fusión
en que amordazada
me evaporaste en pleno éxtasis.

Transgrediste
con esa retina
los húmedos secretos
albergados
en la recurrente sombra.

Sentí tu tibio pulso
sobre montículos antes fríos
contracturaste mi respiración
y me encaramaste
con el filo metálico de tus X.

Es cierto
me invade a menudo la tristeza
palpo
la palma derecha de la muerte
con las piernas
y mis hombros

En medio de grito Fornax
  sentí el óbito

Humedecimos los labios
entre melodías lumínicas
saboreamos la baba mutua
nos ahogamos en el otro.

Ante el ímpetu de uno
el abrazo se tornó
viva cámara de gas

Mas al alejarse tu cuerpo
tu pulso desequilibró el mío
y eso sí
eso es la muerte.


Cardiopatía boreal

Un dolor me sigue brotando del pecho
no deja de ser una espina de oclusión
pienso
UNA pérdida
o DOS
o CUARENTAYTRES

Un flujo que lastima
por expatriación de seres amados

Me dejé guiar
y acepté angiografías coronarias
terapia fotosintética
canalizaciones intravenosas
y hasta radiales comprimidos.

Sopesé mis sentimientos
el ahogo
el fuego
las cenizas
los símbolos
que deja la muerte.

Mi ventrículo izquierdo
mi ánima
ya no tienen más
del mínimo medio litro
de plasma ionosférico.
Había
que cauterizar
dimensiones paralelas
colorearlas
en sueños de Nebulosa
cubrir desde mi brazo
la herida que no sana.





Stellae novae

La gran explosión
no haber existido
   ser nombrado
transformarme 
CUARENTAYCUATRO
SESENTAMIL
DOSMILQUINIENTOS
volvernos infinidad
secuencias
de representaciones inhumadas

Miedo a saborear
un espejismo
y despertar en un mar lácteo de fractales rojos
en medio de cenizas
Temo
que se acostumbren al paisaje
y la hiel sepa cotidiana

Causar alergia
vómito
escaras
QUIERO QUE TE FASTIDIE
VER MÁS SANGRE DE LA QUE IMAGINABAS

Incursionas en fosas COMUNES
has visto derrumbarse
constelaciones
Ves brillar agujeros NEGROS
morir supernovas
nacer a Nahui-Oceloti
Nahui-Ehecati
Nahuiquiahuitl
Nahui-Ati
Nahui-Ollin
Y no logras mantenerte en movimiento.
maduraste protoestrellas
has convertido T tauris
en un nuevo cíngulo

Soy una estrella de secuencia principal
pierdo mi equilibrio hidrostático
Y pido a gritos ser ÁakilEek´

Un día
explorador insatisfecho
(el sujeto siempre está insatisfecho)
intentarás conquistar algún otro continente negro
mientras nosotros
defendemos nuestras tierras
con el brillo
DE UNA GRAN EXPLOSIÓN.




Cosmografía

Tu vía láctea
continúa dejando huella
sobre mi manto
Lienzo imperfecto
reiteración afectiva
que insistimos en llamar deseo
de ti
los planetas de tu rostro
el Chesire de tu faz
el cenit de tus piernas
el radar de tus brazos
la órbita de tu cuello
y esas comisuras
Miro que se forman en tu frontispicio
beso
abraso
me hundo
muerdo
miro
miro
justiprecio la implosión
hasta que el lienzo plasme
la imagen precisa
que me inunda(s)
cuando exhalas luz.




Con-tacto

Me hubiera
quedado con tus toscas manos
suicidando mi ánima

Alguna vez describí
la carga que lastimaba
el peñasco de mis hombros
Aligeraste con tus alas el desconsuelo
y hoy no puedo retribuirte
soportar contigo la llaga agónica
que te mantiene en el aquí del allá

Me hubiera gustado
que te fueras antes
que te fueras más rápido
que te fueras más
que te fueras.



Sanduleak

El mundo es un breve holocausto 
que me transporta
a la cámara de gas
mis letras llevan años
agonizando
mi voz lleva siglos
agonizando.

El mundo
el sistema solar
la galaxia
el universo
la materia
la energía
los neutrones
la vida
llevan agonizando desde su nacimiento
Duermo
me recargo sobre el hombro de Orión
como Alpha
absorbo la luz
y emito paralajes estelares
para encontrar mi lugar

No hay un mañana
absorbo las letras
como si implotar
fuera el único momento
en el que puedo verme mía
en el que puedo verme
en el que puedo ver
en el que puedo
en el que
en él:
desaparezco
hasta volverme luz.


® Lucia Izquierdo. 

jueves, 10 de diciembre de 2015

Lunes 14 de Diciembre en Palabras Urgentes: Lucía Izquierdo.

presenta este 
Lunes 14 de Diciembre
en vivo a las 17:30 horas por


Estará con nosotros la poeta

Lucia Izquierdo



"Un dolor me sigue brotando del pecho
no deja de ser una espina de oclusión
pienso
UNA pérdida
o DOS
o CUARENTAYTRES..."

Además de nuestras secciones:

Cada quien su boca
Notas Imprescindibles
Escritorpedia

Conduce: Andrés Castuera-MIcher
Palabras Urgentes
Las escritoras y escritores tienen la palabra.

lunes, 19 de mayo de 2014

Lucía Izquierdo presenta en "Cada quien su boca" de Palabras Urgentes (19 Mayo 2014)


LUCIA IZQUIERDO


A modo de epílogo

¿Por qué Nietzsche mataría a Dios?
Por qué no pensó en la posmodernidad
y en la necesidad de simientos?

Hoy extraño la muleta simbólica,
y me convierto en ala de escarabajo atrapado en ámbar,
una luz me penetra críspida, mordaz.
olor a magia mítica
comienza a hervir mi sangre
enlazadas
en las hadas
van tus vertiginosas miradas a posarse
en un dios que no acaba de morir
mientras yo, petrificada
observo tu iris como una cascada de  miel...

La naturalenza es un libro que se debe leer
y los dioses su versión para iluminar.

Anteros

Me enredo entre las zuelas de tus zapatos,
entre los desperdicios que se adhieren a ti
de congojas ajenas,
genocidios, jediondos de antiguos adeptos
remiten a un pasado que no quiero pensar.

Anteros,
También soy exiliada de mi familia,
también defiendo el amor indefendible,
también me duelo al entender
el paso de las hormigas,
También ahogo el grito
que desde nacer
ya estaba asfixiado.

Anteros,
me siento tarumba
en un mundo de autómatas
que entienden de todo
menos el concepto,
que dicen amor
cuando lo que les habita
es el estreñimiento.

I
Nunca entendí el músculo aortico de Timágoras,
¿será que la historia
o los vuelcos imperiales
nos hacen sentir más empatía con Meles?
Lo único por lo que damos la vida
ya no es el amor, sino el remordimiento.

Quizá el amor que me enseñaron a profesar
sea menos comprometido,
aunque también confieso
temo al exilio
más que a la frustración
y al amor más que a la muerte.

II
Supe Anteros de nuestra lucha común
en contra de aquél alado tira-flechas;
me enteré después de la última vez
que lo hube asesinado o eso pensé
hasta que vi tus alas de mariposa
quebrando mi ánima y rompiendo la roca
que fue la armadura de mi aorta.

III
Pedí que me salvaran de la llorona
y no convertirme en una.
Por eso acudo a ti
vengador de las causas perdidas,
pues ya ni San Antonio
se ha dignado a escucharme.
me acusan de necia
porque no conocen el desasociego.

V
¿Conoces el dolor de sientir que ajustas
culpas ajnas?
Si no es así, poeta
te falta mucho por experimentar
antes de usar metáforas
que nadie entiende.


VI
El día que me enamoré de Anteros

La certeza que tengo de tu rostro:
Esa neurosis tan tuya,
esa mentalización profunda de todas tus acciones,
esa mirada tierna y escrupulosa,
esas patillas tan largas,
esas manos tan huesudas,
ese cezo incesante e inclemente con tu sueño,
esa migraña obtusa,
esas pláticas a oscuras,
esas desaveniencias en donde todo terminaba en "te quiero",
ese dolor tan profundo,
esa incomprensión por las masas,
esos juegos tan perversos,
esa ternura con la que tocas mi rostro,
esa voz con la que dices que te abrumo,
esos tus labios tan tiernos que compartes verbal,
literal
y literariamente,
esa tu lengua certera y a veces tan rasposa,
esa barba que me hace sentir el ardor del sol en el rose,
eso, es todo eso lo que conozco
y no se compara con lo que te amo,
con lo que desconozco y amo de ti,
aunque a veces desee nunca haber
cruzado la mirada contigo.


Aullar a las manos de un poeta

De cara al pavimento
abrí la boca para paladear las ilusiones
que otros han dejado abandonadas a su paso.
Como llorar pa’elante y encontrarte con que escribes.
Escribes con ímpetu irrespetuoso,
escribes para no sentir,
escribes para sacar de tu sistema
laceraciones dejadas por los antiguos dioses,
escribes,
escribes para vomitar aquellas angustias 
como un acto de amor
y también de odio.
Yo escribo hoy
no buscando un poema entre mis piernas,
escribo
porque he vuelto a soñar con tus manos,
Poeta,
Escribo sientiendo el tacto del tiempo,
del encuentro
de las pérdidas y encuentros
desencontrados.
Escribo
porque palpo la ganancia.
Nunca pude aceptar
el exilio de tus brazos.
Escribo por soledad,
porque sentí escurrirse mi infancia,
deslizarse indolora
incolora
insatisfecha
por entre mis piernas
ante los ojos de un perro
que hablaba de la soledad
reverenciada en viejas lenguas.
Escribo
Con las manos de ancestros
de los que he olvidado su nombre,
Escribo como un acto revolucionario,
porque alguna vez
quise aullar con los lobos
y me quedé
sangrando,
escurriendo 
dilatando
estremeciendo
esta perra soledad.


Me preocupa más la muerte

"Espero que mi determinación
permanezca firme
hasta que le plazca a la parca inexorable
cortar el hilo de mi vida,
para un destino mejor o peor."
Ludwing Van Bethoven


La cabeza taladra letras que no escribiré,
aún mis piernas enyesadas hasta el clítoris ajeno
gritan por necesidad impropia de movimiento abrupto.

Es el olor del tiempo perdiéndose en el talud del cadalso
el que realmente me llena de desconsuelo.
El verbo regresa en un ciclo infinito
-me mantiene caminando.

El quebranto ya no está justificado,
deambulo hacia lo escindido de mi interior,
al lado oscuro de mi poética
con la audacia -o estupidez-
de quien no le importa lo que encontrará del otro lado.

"Voy caminando con un verso en la mano"
y el mundo, las sensaciones y lo que deparen mis letras
me tiene sin cuidado.


La matria

Hablamos del secuestro del tiempo ensangrentado,
pide entonces el viento mi silencio,
que vuelva la luz,
para llenarnos de ausencia,
de ti.

Vivo en un delirio de miradas y lenguas,
nado entre niebla numerada
por gritos que se ahogan,
se queman, me queman, me ahogan,
y mueren en el eco de 140 caracteres.

Me grita entonces el viento que me calle,
que cese de sollozar la alegría
cual si fuera
páginas de libros que olvidé
o que debí olvidar desde hace mucho.

Entonces deliramos con el tiempo secuestrado,
sollozamos ante la sangre que se derrama
pero cada 15 de septiembre,
en la hendidura que llega al 16
seguimos gritando ¡Viva México Cabrones!
Aunque ya no recordemos lo que significa.




Yorick

Besé a una mujer que miraba las estrellas
dormía en el árbol de los lobos
y llevaba a mis miedos
 atados del cuello
y mirando hacia abajo para que no dañaran más.

No conozco otro mundo
que la guerra
ni otro modo de abrazar
que no tenga que ver con fuego,
pero tuve a Yorick
que me enseñó a reir aún de mis desgracias,
que me enseñó a avanzar
aún a rastras,
que me enseñó
que lo único denigrante
es no ser lo que quieres ser,
no poder mirarte al espejo
 porque eres los sueños realizados de otros,
los deseos de otros,
el reflejo de otros
que quizá ni conoces pero te han determinado.

Fue la espada en la boca de los encapuchados
la que extendió con fuerza la pierna del omóplato,
la que cesó el reposo de las lanzas,
me somete,
me hunde,
me veja,
me viola,
me invoca,
la que me escalviza,
es esa espada
la que arrebató la sonrisa a Yorick,
la que esclavizó a Garrick,
la que destruyó a mi pueblo,
la que dice asesinó a mi  Dios.

Alguien debería decirle que
no era él, que Dios tenía vientre,
Ella,
Se suicidó hace ya mucho
cuando oprimieron su pecho
desde adentro,
cuando se convirtió
en nieve de la cartera,
en papel hasta el borde de mierda,
reciclado,
símbolo del rehuso,
tatuaje eterno del sometimiento.

Mi diosa se suicidó
cuando la risa se volvió funesta
y la familia inventada
se renombró capital.
Fueron entonces las cascadas
en las piedras de mi cara
las que me hicieron entender lo que pasaba,
Yorick ha desistido,
ya no recuerda mi infancia
ni los cantos de guerra con los que me arrullaba,
Yorick sólo quiere dormir,
reposar en la marea de la matanza
que lo vio hacerse viejo.

Por eso ahora que lo miro
como el trigo de los cisnes de cuerpo rojo,
como el polvo en las alas de gaviotas enlutadas,
como el rocío en el crisantemo
que se despetala,
se despetala,
se despetala
se despetala ante la mirada indiferente 
de los que me escuchan,
de los que lo conocieron "sólo de oídas"
de los que lo escucharon nombrar
e incluso de quienes sólo lo saben un craneo.

Yo amé a ese tierno bufón
ese hartador de las gaviotas del odio,
ese amigo que ahora derrama
la cerveza de los cuervos
Ese,
que me presentó a la mujer
que mira las estrellas
la que me ata y andando
se precipita al encuentro de las fuentes
con una canción de lanzas,
no importa cuánto le insista,
me sigue tocando en teclas ajenas,
resquebrajándome el craneo
sin tocarme el alma.
Tras su lamento se esconde el monstruo
que no conozco
pero pude ser yo misma.
Debí advertirle que por mirar la tierra de las estrellas
nunca percibió al hijo devorador que estaba a su lado.
Debí decirle que Amor
es una palabra demasiado frágil
para nombrar aquello que nos une.


® Lucía Izquierdo.