lunes, 18 de junio de 2018

Brenda Bongfilio presenta en "Cada quien su boca" de Palabras Urgentes (18 Junio 2018)




BRENDA BONGNFILIO

Y deshacerme una casa

Caminando por senderos de flores marchitas
Me encuentro con una casa de piedra
Que no tiene mas que hierba vertiente
Que se escapa y la atrapa
Como si fuera un corazón maldito
Que no quiere ser y no quiere sentir ,

De aquellos que temen nadar
Por el miedo infinito de ser devorados por una sirena
O tal vez de ahogarse por mérito propio.
La veo y me acerco a contemplarla
Tan rígida y a la vez tan sensible,
Emana el dolor del mundo en su vientre
Y se ve la basura del hombre vomitando su puerta,

Una puerta de bronce que refleja tu destino
Que tiembla y quisiera advertirte
Pero no puede, le impiden , la fuerzan
Y se mantiene cerrada , negando la entrada.

Me senté en su jardín de pasto artificial
Y vi al sol pasarle sin regalarle un rayo
Sentí la lluvia clarear la mañana
Y no fue digna, la casa, de procurarle un regazo
Para cubrirse de las lagrimas de los enamorados

También respire el viento hediondo que le circula
Y ambienta el paisaje con alas negras
Que esconden las penas ,
Que victimizan a los duendes de luz
Y ahuyentan a las hadas bailarinas de la noche.

Cayó la noche en mis manos
Y la luna danzo a lo lejos en el cuenco de mis ojos
Vi a la casa morir de tristeza
Mientras las estrellas desnudaban el cielo con bailes sensuales
Y auroras boreales que surgían del crujir del suelo
Presuntuosas por su belleza cálida y latente
Y clamaron victoria ante la casa

Con risas de cometas y estrellas fugaces.
La casa sollozaba con gritos ensordecedores
Tanto que fui incapaz de escucharlos.
La casa deseaba ser algo que no era
Y para ello había de cargar con la ignorancia,

Con la mediocridad y la impotencia del todo,
Se había redimido al futuro
Sin poder disfrutar su presente .
Soñaba con brisa de caracoles marinos,
Con árboles de encino blandiendo sombra en su lecho
Quería volar como las aves de presa
Y descansar al sol candente como el fénix
Que renace de las entrañas de la tierra.

Fue entonces que derribe sus muros
La mate en silencio , poquito a poco,
Y desmembre cada vena espinada en su interior
Esparcí su cascajo en el río de cantera
Y limpie todo el campo con versos de amor
Uno a uno fui plantando perfumitos de azúcar
Que levantaran un campo de miel con canela

Le vi y quede satisfecha,
Pues entendí que para amarte como eres
Debía dejar de torturarme con todo aquello que yo no soy.


Préstamo

Te miro y veo mis sueños
Veo promesas de amores pasados
Veo un futuro que ya no es prestado
Veo la vida misma reflejada en ti

Y me miras.
Te detienes y desnudas mi alma,
Me prometes mañanas llenas de esperanzas

Me tocas el alma
Me hierves la sangre
Inundas mi calma.

Te toco y siento un siglo
O pudieran sino, ser muchos más,
Pues pesan tus brazos cansados
Que en mi cuerpo han encontrado lugar.

Quédate,
Tócame,
Y siente el calor de mi corazón.

No huyas y quédate
Sólo un momento deja disfrutarte.
No pienses en los caminos
No pienses en el destino

Te digo y me repito a mi misma
Que si ahondamos en más palabras
El silencio nos volverá locos.

Siéntate a mi lado y cuéntame de la vida,
Ilústrame con tus caricias

Haz obras maestras en mi piel
Y explica entonces por que nos hacemos tontos
Por que no aceptamos querernos,

Si la oportunidad está frente a nosotros.
Explícame , tú, que lo sabes todo.
Te miro y te veo caerte
Pero vas cayendo en mis brazos
Y mientras intentamos apagar razones
Yo me repito
Que eres la cosa más complicada
Que más quiero en la vida.


Decepciones de viernes

Y te deshice en mis manos
Latentes de ansias prohibidas de ti.

Te trague por mis poros
Para sentirte de nuevo en mis venas
Y que tu veneno intoxique mi sangre,

Que ataque al corazón de nuevo
Y el decida si morir por ti o morir de ti.

Si hemos de cortar mi cuerpo
Para liberarte o si drogarnos
En los deseos de tenerte cerca.

Bailo perdida en el recuerdo de tu mirada
Que acorta las mil barreas impuestas
Por nuestro sentido común.

Dejo al cabello empaparse
Del fuego que aviva el aire

Que circula a diario por mi cuarto,
Y te dejo tomar mis entrañas enmarañadas
Entre mariposas muertas y bichos que comen de mis sueños.

Estas ahí, del otro lado de mi mano
Y no alcanzo a ver el revés,

Se que no me abandonas y que no vas a partir nunca
Pero me sale en un mundo de mi universo
Alcanzarte en lo profundo del silencio.

He pensado en desnudarme mientras tu si me ves
Y he querido arrancarme la ropa en un instante
Y tocarme el cuerpo con tu olor a luna,

Pasearme entre estrellas y masturbarme,
Venirme entre tu luz estelar.

Pero ten cuidado, pues si ya lo he pensado
Puede haber pasado ayer y puedes recordarlo
al final de tus días.
Soy difícil de olvidar

Y me doy por vencida casi nunca.
Ven, acércate y piérdete
Diluye mi espalda y dame alas

Quiero seguir volando sin aire
Alto, sin mirar el hoyo negro que hay debajo.
Vuela con,ido y déjame dormir a la luz del sol
Para despertar anhelando lo que ya no esta perdido.
Quiero seguir luchando por ti con garras bañadas de sangre,
No me dejes ir jamás.

Rescátame

Hoy quisiera ser la princesa abandonada
Aquella que olvidaron en una torre desolada
Que treparas los escalones

Que llamaras a la puerta.

Hoy quisiera ser rescatada
Las lágrimas de astío curadas

Y que el té extraño , vuelto amor infinito,
Borre las ganas de besarte.

Y es que hoy te pienso mas que nunca
Hoy te perdonaría el dolor

Hoy te dedicaría mis sueños

Hoy desintoxicaría mis venas

Hoy te tomaría en mis brazos

Hoy desvanecería la hora cero

Hoy el violeta no me laceraría los pies
E iría a buscarte a tu torre.

Si pudiera desdibujaría los olvidames
Temblaría entre tus brazos

Y te volvería mia , de nuevo, y para siempre.
Pero hoy tus palabras aún retumban
En los cimientos ya dañados de mi alma

Hoy no soy ninguna princesa
Y no seré rescatada por tu sonrisa.
Te fuiste cuando mas deseaba quererte
Cuando juraba que venceríamos a los demonios
Cuando no supe cómo y me llego cuál fantasma
Cuando no entiendo por qué

No entiendo cuando
No entiendo de futuros.
Hoy te esperaré en esa ilusión
Me dormiré pensando que me abrazas
ahogaré el calor de mi espalda en recuerdos

Y te amare por ultima vez,
Me masturbare , aún si no puedo,
Pensando que solo tú me llenas las manos
Que solo tú me puedes
Y solo puedo ser tuya.

Hoy me torturaré una última vez
Deseando encontrarte perdida
Pudiendo salvarte y entregarte los cachitos que llevo por corazón
Pues aún quiero compartirte las trivialidades de mi día
Aún quiero decirte que no he dejado de ver las series
Esas que abandonaste conmigo
Que aún te busco entre las sombras

Que no me dejan verte
Que te perdieron y me perdieron en ellas.
Hoy pensaré en la torre más alta
Decidiré en la ventana ver tu figura
Y me pasearé al dolor una vez más entre nadas.

Silencios
Me ha gustado pensarte
en una casa ajena a nosotras.
Pensarte a la orilla del mundo
y saber que no olvidarías el sabor de mis labios.

Te vi perderte en sus manos
y encontrar mis deseos perdidos entre las tuyas

Te vi hablarle bajo
como para no despertar
la rabia que aún me habita.
Sabes? No voy a decirte que ya no te pienso,
ni que no he intentado borrarte con tinta y cicatrices
pero tampoco voy a pedirte que regreses a buscarme
entre las esquinas de los recuerdos.

Me vi mirarte en tu felicidad temporal
esa que cargas tan pocas veces
y que compartes en otros brazos.
Me ha gustado verte desnuda
y encontrar las marcas de mis manos
pues no hay ya luna que te cuente mis penas
ni viento que te susurre
lo mucho que aún te quiero.

No fuiste un milagro.

No fuiste un deseo.

No fuiste mi calma.

No fuiste electricidad por mis dedos.
Eres un impulso llamado olvido.
Ya no escribiré cartas en el fuego,
pintaré mañanas para despertar nueva,
sin ti.

Cantaré ritmos con mi cuerpo
y bailaré solo para mi.

Te vi, sin mi,
y ya va siendo hora de cerrar las puertas
de emprender el vuelo,
de limpiar el polvo que se acumula en tu rincón
y dibujar mi propia salvación.
Ya no me ahogues,
vete y se feliz, intenta ser feliz
procura estar contenta,
de mi ya solo consume mis silencios.

®Brenda Bongfilio. 

martes, 12 de junio de 2018

Lunes 18 de Junio en Palabras Urgentes: Brenda Bongfilio

Lunes 18 de Junio de  2018
5:30 PM 


presenta
EN VIVO por
www.codigoradio.cultura.df.gob.mx

nos acompaña la poeta

Brenda Bongfilio



"Como si fuera un corazón maldito
Que no quiere ser y no quiere sentir ,
De aquellos que temen nadar
Por el miedo infinito de ser devorados por una sirena
O tal vez de ahogarse por mérito propio."

Además de nuestras secciones:

Cada quien su boca
Notas Imprescindibles
Escritorpedia

Conduce: Andrés Castuera-MIcher
Palabras Urgentes


Las escritoras y escritores tienen la palabra.

http://www.codigoradio.cultura.df.gob.mx/index.php/palabras-urgentes

lunes, 11 de junio de 2018

Juan Carlos Valdovinos presenta en "Cada quien su boca" de Palabras Urgentes



JUAN CARLOS VALDOVINOS

I
Eres demasiado libre para intentar atraparte
Eres mariposa,
Colibrí,
Pez,
Humo,
Agua en mis manos.
II
Ven te deseo,
Necesito tu olor de hembra
Necesito que mojes mis dedos
            Que te dejes ir con ellos,
Ven riega mi vientre con tu orgasmo,
                        Lléname de ti.
Quiero ver volar esa mariposa
            Que son tus caderas.
Que me montes y estalles como ola
                                                Como mar,
                                                            Como solo tú sabes hacerlo.

III
Un día llegaré a Ítaca
Y te buscare entre las doncellas
De vestido blanco y corona de oro en su pelo,
Como prometiste te encontraría.
Y sanaré todos los infiernos
Por los que has pasado.
También me perdonaré
No haber navegado a tu lado.
Yo, llegaré a tu playa
Con todo el cansancio y mi boca seca,
Deseosa de calmar mi sed en ti.


IV
Para: Xoch

Se busca a alguien que quiera saltar al vacío,
Que sepa caminar por la cuerda floja del insomnio,
Que no tenga miedo a las caídas,
            Mucho menos que sufra de vértigo.
Alguien que se deje caer como plomada
Y sepa correr olas,
Que no le moleste la arena
                        Y disfrute dorarse al sol.
Una sirena que haga el amor
                        Con el mar a la cintura,
Que disfrute mojarse en un día de lluvia
                        Y ame el aire en su cara.
Alguien que cuando cierre los ojos al besarle,
                                                            Sea mi guía.

 X
Aún tengo muchas ganas de saber de ti,
de saber a ti,
de saborearte a ti,
de saborearme en ti.

XII
  A Clau.

No busques hacerme feliz,
Sería feliz si estuvieras a mi lado,
No busques hacerme feliz,
Lo soy si estoy a tu lado.



XIII
Aunque nuestros caminos no vuelvan a cruzarse,
Siempre amaré la forma en que me amaste.
Esa la cual, al terminar de hacer el amor,
Me decías:
“Este es el momento en que te hago feliz”
Y yo solo sonreía
Con el cansancio de la muerte en mis ojos.

XIV
Sigo buscándote en mi insomnio
En esas horas que se escurren,
En esta vigilia de murciélago.
XV
Te regalo mis ojos de abril,
este abril en soledad,
este abril cansado de mí.
Tu abril de crisálida que volara el mundo,
Tu abril con luna de octubre,
Lluvia veraniega y lágrimas de invierno.
Este abril del fin del mundo,
Este abril que te perdí.
XVII
Yo,
Sagitario, flechado por sus flechas.
Ella,
Acuario, mar que moja otras piernas.
Yo,
Cazador de sueños.
Ella,
Ella monta unicornios.
Yo,
Hades de mi propio infierno.
Ella,
Ella, Perséfone de todos.

XXXII
Aún tengo caricias para darte
Y secretos que descubrir en tu geografía.

CORTE FINAL

Soy un hombre al que le duele el alma,
al que le duele cada uno de sus 206 huesos,
que le duele cada uno de los minutos
de soledad en esta vida,
al que le duele la felicidad,
pero sobre todo al que le dueles tú, tú y tu,
y todas las que habitaron su cuerpo
por un orgasmo o unos años a tu lado.
Soy un hombre al que le duele ser humano.

® 2018, Juan Carlos Valdovinos, Bisturí. 

domingo, 10 de junio de 2018

Lunes 11 de Junio en Palabras Urgentes: Juan Carlos Valdovinos

Lunes 11 de Junio de  2018
5:30 PM 


presenta
EN VIVO por
www.codigoradio.cultura.df.gob.mx

nos acompaña la escritora

Juan Carlos Valdovinos



"Eres demasiado libre 
para intentar atraparte 
Eres mariposa,  
Colibrí,Pez,Humo,  
Agua en mis mano..."

Además de nuestras secciones:

Cada quien su boca
Notas Imprescindibles
Escritorpedia

Conduce: Andrés Castuera-MIcher
Palabras Urgentes


Las escritoras y escritores tienen la palabra.

http://www.codigoradio.cultura.df.gob.mx/index.php/palabras-urgentes

lunes, 4 de junio de 2018

Inés Récamier presenta en "Cada quién su boca" de Palabras Urgentes.



INÉS RÉCAMIER
La Obra
Primer acto
La descarga despertó a la familia. El hijo de dieciséis años corrió a buscar a su padre y lo encontró muerto, en el piso del cuarto de baño. La pistola yacía a un lado sobre un charco de sangre. Era de madrugada, el día apenas alumbraba la habitación. Tomás levantó con cuidado al padre y lo abrazó en su regazo. Lloraba.
Tercera llamada
Volvieron las lágrimas cuesta arriba hasta encontrarse con los ojos del hijo, que levantó de su regazo al padre para depositarlo en el suelo nuevamente. Luego salió del cuarto de baño y cerró la puerta. La sangre derramada retornó con premura al cuerpo del padre y la munición reingresó en el arma. El sol escapó al alba y la noche volvió. La pistola voló a las manos del hombre, quien se irguió rápidamente encañonando el arma a su cabeza y contemplando, detenido, su propia imagen estropeada bajo el escrutinio de un espejo inclemente; líneas sepultadas alrededor de una mirada agonizante, y surcos acentuados en la expresión dolorosa, ya casi ultimada.

Los minutos anduvieron hacia atrás. El hombre se dirigió al estudio. Guardó el arma en la gaveta y puso llave al cajón. Se recostó en el sillón de piel, junto al escritorio de nogal, y cerró los ojos por un momento. “Soy un viejo” se repitió insistente, “soy un viejo y he malgastado mi vida”. Fijó la vista en el techado: la madera se transformó en una pasta sucia de yeso, las paredes de la habitación se hicieron desiguales, el mármol en el piso trasmutó a pavimento. Con las fachadas desaparecieron los costosos objetos que esplendían ese cuarto: la lámpara Swarovsky, el escritorio, la gaveta y, claro está, el fastuoso sillón de piel. Los costos de la remodelación, ocultos en sobres color naranja, salieron disparados incorporándose con otros números de otras cuentas. Otras deudas.

Segunda llamada
La primavera dejó de ser. Desertaron los aguijones porque las flores revirtieron a capullo. Se congelaron las plantas. El herbaje se manchó, desteñido. Las aves acallaron su canto. El invierno regresó. Uno de estos días el hombre perdió su trabajo.
Vino el otoño. Los surcos en el rostro del hombre se disiparon, su complexión recobró el ánimo, la mirada cobró expresión. Caminaba de la mano de su esposa, como cada mañana antes de que él saliera a trabajar.
Al hombre le gustaba su trabajo.
Verano… Primavera… Invierno… Doce campanadas dieron marcha atrás. La cocina se alistaba para recibir al año nuevo; tintinaron los hielos servidos en las copas de cristal y las bandejas cargaron cantidad de bocadillos. El alborozo en la música entorpecía las conversaciones despreocupadas entre decenas de invitados.
El hombre y su mujer celebraban.

Primera llamada

Otro otoño. El hombre se recuesta en el lecho que comparte con su esposa y piensa "no he cumplido cuarenta y ya tengo el mundo a mis pies”. Entra el hijo a saludarlo. El padre le promete llevarlo a esquiar el próximo invierno. Tomás sonríe.

Más números, más cuentas, más deudas.
Falta poco para que el día le parezca de noche y la noche...


Empieza la obra
…entonces el disparo despertó a la familia.

Un Secreto Bien Guardado

El teléfono timbró casi a la media noche, en un sombrío siete de octubre. Mi suegra, Alma, anunciaba enérgica: "A Nicolás le dio un infarto; mañana nos vamos por él".

Nicolás, mi suegro, fue un apasionado de la literatura cuando residía en la ciudad, disponía de una biblioteca muy grande: estantes repletos con historias de vampiros y cuentos alucinantes; novelas de culto, obscuras y enigmáticas. Hacía tres años que vivía en una casona vieja, cerca de un monasterio al occidente de la ciudad de Burgos. Por las tardes, cuando volvía del trabajo, encendía la chimenea y reposaba pensativo en el sillón reclinable, al centro de la sala principal. Nadie sabe qué tantas nociones le ensimismaban.

Una mañana de invierno, comíamos con la familia cuando Nicolás preguntó a cada uno de sus hijos si les habría prestado algún libro. Las novelas desaparecían gradualmente. Mi esposo Francisco y yo, recordamos a Alma guardando bolsas de basura en la parte trasera de su auto.
“No necesito ayuda, esta vieja puede sola”, exclamó cuando nos acercamos para asistirla con los paquetes que arrastraba jadeante hasta el coche.
Ni mi esposo ni yo mencionamos lo sucedido.

Tiempo después, Nicolás relataba: “Descubrí a Alma metiendo bolsas de basura en la cajuela del coche. ¡Bolsas atiborradas con mis libros!”.

Ella sacaba uno cada día, y una vez al mes los arrojaba en el terreno vacío que estaba a pocas cuadras: “¡Se acabaron las herejías y los vampiros!”, la escuchamos gritar, enfurecida. “¡De aquí en adelante, no más perversión en mi casa!”.

Mi esposo y su madre viajaron para traer el cuerpo; tardaron más de dos semanas en volver. La noche que aterrizaron, pidió que nos reuniéramos en el velatorio: sus hijos, nueras y yernos. Francisco y yo nos adelantamos para recibir el cadáver e identificarlo. Llegamos al lugar casi a media noche; había poca gente. Un hombre nos guió hasta el cuarto donde la caja aguardaba. Mi esposo levantó despacio la cubierta y dio un paso atrás. Nicolás vestía un traje negro, el cuello de su camisa no estaba abotonado y se levantaba. Sus ojos azules contrastaban más que nunca con el color sin vida de la piel embalsamada y maquillada -por demás-, para contrarrestar los estragos de la autopsia. El cabello, relamido, se percibía gomoso y estirado. Pero lo más impresionante eran los colmillos, que asomaban atrevidos por encima del labio inferior.

A espaldas, Alma, oculta detrás de una columna, rezaba...
En el nombre de San Cipriano y por la potestad de los espíritus superiores, absuelvo el cuerpo para que sea libertado de todos los malos hechizos, encantos y sortilegios... En el nombre de San Cipriano y por la potestad de los espíritus superiores... En el nombre de San Cipriano...*

Advertí, entonces, la mueca consternada en el semblante de mi suegro.

® Inés Récamier.