lunes, 24 de octubre de 2016

Antonio Guevara presenta en "Cada quien su boca" de Palabras Urgentes. (24 de octubre 2016)




Antonio Guevara 


Depresivo
Abandonarse al dolor sin resistir,
suicidarse para sustraerse de él,
es abandonar el campo de batalla
sin haber luchado.
Napoleón Bonaparte.
Ya es tarde para el ahora
sobra tiempo para llantos contratados,
llegan las palmaditas en el hombro
los con-suelos edificados en estereotipos,
es momento de lágrimas
que no borran el esmerado maquillaje
para el evento.

EL FUNERAL DE UN SUICIDA
interludio, antes de mandar
a escondidas el siguiente
mensaje de texto,
antes de reprimir el bostezo
antes de trazar orgías fantaseadas
con la carne asistente.
Llegan las exclamaciones:
-No podían hacer nada
-Algo así no se ve venir
Sin embargo sí podían…
Cuántas veces levantaron murallas de negación
al verle llorar,
cuántas veces lo despreciaron mientras proyectos,
amistades y sueños lo abandonaban,
cuántas veces prefirieron medicarlo o encerrarlo,
a regalarle una atención,
cuántas veces lo escondieron ante visitas hurañas
Poco a poco se alejaba de sí
ya no estaba en sus manos emerger,
las cercanas, estaban cruzadas
masturbándose, embarrando mocos
en tu féretro, abrazando tontas ideas
sobre absolutos.
Sus padres le dieron un nombre
sus amigos lo llamaban él,
ante su enfermedad
las lenguas se volvieron criptas
puentes quemados recuerdos olvidados.

Con la identidad escapando de su cuerpo
decidió matar aquel nombre.
Bailaba con las vueltas que le sacaban
enamoraba con la mirada que le evitaban
hablaba lenguas diferentes en su mismo idioma
la soledad le enseño a reconocer su olor

mezcla de sudor y fe enraizada en incertidumbre,
caminar a la esquina era su odisea
los baches vueltos desfiladeros,
pequeñas invitaciones a saltar,
y terminar con todo.

AHÍ VA OTRO DEPRESIVO
familia, amigos
si eso les aterra
si eso les incomoda
si eso los rebasa
rétense…rétense a sí mismos
.


Nublado
Conciencia divagante
movimiento hecho civilización
máscara de pensamiento estancado
opositor domado por truenos teledirigidos
voz de profeta acartonada
soliloquios en muchedumbres.

a-la-cena vacía,
vector coludido pisoteando leyes
lucha social olvidada en billetes
y sobrepeso.

Respiro estos, días nublados.




Monólogo del suicida
Temer al amor es temer a la vida,
 y los que temen a la vida ya están
medio muertos.
Bertrand Russell.
El alicaído tesoro de ser leal aprendí.
El código de ver, escuchar,
morderme la lengua. Sobreviviente
ante ningún peligro. Ineficaz.
Dejé de creer en el apego a mis huellas
permití al alcohol ser mi confidente,
en barbitúricos quedó mi consuelo.
Al observar la anuencia del inconforme
correspondí al desprecio
de las instituciones por mi ontología.
Copié el corolario de ser “feliz”
darle la espalda a los problemas
que se asoman en forma de gusanos
a la superficie.
La filosofía del destino es para pusilánimes.
Una vez con la oferta, se crea la demanda.
Nunca he respetado la impulsividad
del que confía en el coloquio del habla.
Me perdono por no ver lo evidente.
Mi amistad con la desesperación me enseñó
a no hincarme ante ella, aunque ambos
iluminamos el sendero de la torpeza.
Ingenuo llegué a respetar al humilde
por su condición humana, me dije,
esa que no sabe de status y apuñala
el juicio de los lunáticos.
Ha carcajadas me he comido la manzana
del conocimiento, con odio espero
el momento para hablar.
No hay verdades, ni voluntad.
La vida se recuesta sobre el acto.
Sin ideal no hay sentido.
No creo, soy inherente a la nada.

Naturaleza Mullida
En tus entrañas se decodificanlas
 manchas del alma,
sollozando las texturas impresas
en tu cuerpo.

La noche silente bebe un curadode
 notas rotas, y vagabundos
mean tus raíces bajo lamentos
encriptados.
Proxeneta sin puta, veloz caracol
con tinta impreg-nada en palmas
obedientes, será esta noche el final
de mis gotas peregrinas,
el comienzo del viaje a ningún sitio
el último verso para ti y para mí
ese que los buitres devorarán
mientras el deseo cuelga por tus venas.

No te olvido
Fuerza contraria batida
 sobre definiciones inmó-viles
tensión neuronal al azote
tóxico de la canalla.
Uno contra uno sin sumar
matándose en inhalaciones
petulantes, restando fuego
de almas errantes.
Disminu-idos ánimos
respeto inverso, toca
lenguaje ultrajado
por ondas antagonistas.
Voluntad va-porosa
sin emociones
pura, como
el instante orgásmico
el primer beso
el paso óbito
el último aliento del caído
quien nos muestrala esencia vital.
Adiós, querido enemigo.



Ella

Abrazo el agua/ hablo con ella de sensaciones
reímos del cohete mojado/ toca mi escrúpulo
inútil pelear al canto de las sirenas.
Ella vuela entre letras y pintura
sus manos son un Picasso levitante
enumera la sonoridad martillada,
voces miserables se encelan de la mujer
mundos colisionados ante sus versos,
sustantivos
diseñan al personaje
de una materialidad inocua.
Sabor a verdosidad cósmica
siento su alejamiento
estará sin estar/ lento se evapora
ya no será aquella mirada
el imperativo categórico.
Ella curó mis heridas
levantó a la voz del cadáver
su manto es brisa de la naturaleza
es confort ante el bombardeo.
La hARIna para hot-cakes
está servida,
realizamos transmutaciones
en una estufa corrosiva,
siento el calor de la palabra
umbral del corazón hueco.
TU MIRADA -la mía-
vuelta arte, sentimientos
expulsados de su pluma.
Cómo separar entidades fundidas
 no es posible
 com-partiré el fin de la vida
 me abrasarán instantes correteados
 ella es, fue y será
ella solo ella.


Vertedero
De una pila de escombros
extrajeron la estirpe del magma,
mi generación de parásitos
es el mundo.
Cetina estática
llenando vaginas negras
con huérfanos en busca de un epílogo,
vida genésica en el vientre de la ballena
su lengua fue mi cama
su saliva las sábanas
su cuerpo un segundo útero,
parido en continentes desconocidos
y la exhalación venenosa del limosnero
Ven y muere junto al que se acerca
el altruista elige la ruta ignota al verme.
Extiendo el brazo
no por dinero,
pido rescate
te cambio mi espíritu por una respiración,
acércate, no temas hundirte
en mi vertedero.





® Antonio Guevara.

Lunes 24 de Octubre en Palabras Urgentes: Antonio Guevara

presenta 
Lunes 24 de Octubre 
5:30 PM EN VIVO 
por

nos acompaña el poeta
Antonio Guevaa




" Con la identidad escapando de su cuerpo decidió matar aquel nombre...
...familia, amigos si eso les aterra 
si eso les incomoda 
si eso los rebasa rétense…
rétense a sí mismos. "


Además de nuestras secciones:

Cada quien su boca
Notas Imprescindibles
Escritorpedia

Conduce: Andrés Castuera-MIcher
Palabras Urgentes
Las escritoras y escritores tienen la palabra.

jueves, 20 de octubre de 2016

domingo, 16 de octubre de 2016

Lunes 17 de Octubre en Palabras Urgentes: Raúl Renán y Rafael Salvador, en vivo desde la Feria Internacional del Libro del Zócalo.

presenta 
Lunes 17 de Octubre 
PROGRAMA ESPECIAL DESDE LA XVI FILZ


EN ESTA OCASIÓN DESDE LAS 5:00 PM EN VIVO 
por

nos acompaña la poeta 
Raúl Renán


y el novelista
Rafael Salvador


Además de nuestras secciones:

Cada quien su boca
Notas Imprescindibles
Escritorpedia

Conduce: Andrés Castuera-MIcher
Palabras Urgentes
Las escritoras y escritores tienen la palabra.

lunes, 10 de octubre de 2016

Oscar J. Hernández presenta en "Cada quien su boca" de Palabras Urgentes. (10 de Octubre 2016)





Oscar J. Hernández

El camino urbano de la Vida.


Fragmento del capítulo 2  El despertar…

—Mira, normalmente acostumbramos ponerle precio a la vida y no nos damos cuenta de que mientras más precio le ponemos más se nos encarece. Sin darnos cuenta de que la verdadera esencia de la vida es la vida misma, nos afanamos en esto o en aquello y terminamos por volvernos insatisfechos de todo lo que conseguimos en la vida. Cuando no tienes zapatos quieres unos, pero cuando ya los tienes no te conformas; ahora quieres botas, después tenis, y así sucesivamente, y como ese ejemplo pasa con todo. Tienes y quieres más. No con esto estoy diciendo que se tiene uno que conformar, ¡No!, pero sí saber darle saciedad a todos nuestros complejos que estamos acarreando, para poder sacudirnos todo aquello que nos ata a las cosas materiales. Buscamos tanto de lo material, que al final nos quedamos con muy poco de nuestro ser.

    Te compras unos lentes y te olvidas de que tienes unos ojos maravillosos, aún más que los mismos lentes. Te compras ropa para tapar tu desnudez, sin saber que lo que debes de cobijar es lo que está debajo de esa estructura construida de moléculas que llamamos cuerpo. Déjame decirte que yo todavía no sé qué es; unos le llaman espíritu, otros les dicen corazón, conciencia, esencia de Dios, chispa divina; en fin, lo que sí es verdad es que existe algo supremo y así tal cual alimentas tus necesidades materiales y te vuelves insaciable en la búsqueda de todas esas fantasías creadas por el hombre. De la misma manera, debes de ser insaciable en la búsqueda de tu verdadero ser. Se insaciable cada mañana y busca el sol, busca las estrellas, la luna; deja de ahorrar y ve al mar, siente la brisa de una lluvia matutina, refréscate en el río, toca una flor, aspira el aire de la mañana. ¡Sí ya sé!, vas a decir que este aire está contaminado, oxidado. Sí, eso lo sé, pero que no se oxide la hermosura de tu corazón, aspira lo contaminado del ambiente; de cualquier forma, es parte de tu vida, es el único signo que te hace saber que sigues vivo; busca el canto del pajarillo, el murmullo que te diga al oído: te amo, el sabor del abrazo y el beso verdadero. El ojo en la moneda significa que todo está a tu alcance; puedes ser dueño de todo lo que alcancen a ver tus ojos, eso que te puedes beber de un solo golpe; con una mirada el mundo está a tu alcance, solo tienes que abrir los ojos cada mañana, mirar y admirar todo lo que se nos ha regalado, y todo eso es gratuito. No tiene ningún precio; el único precio que tienes que pagar es atreverte a vivir cada mañana, a sonreírle al vecino, a saludar al sol, a comprender la diferencia entre las personas, a conjugar el amor con el agradecimiento, a olvidarte de tus ataduras, a consentirte cada mañana consintiendo y conociendo tu verdadera naturaleza divina.

SEGUNDO BLOQUE
Fragmento de la Carta del capítulo 4 Sobre el vicio…

Me tomó de la mano y me dio un abrazo, y cuando estaba a mi lado me susurro al oído: jamás me olvides, yo seguiré aquí por si me necesitas. Era extraño. A pesar de la condición tan denigrante en que se encontraba, cuando se acercó a mí desprendía una fragancia que jamás, ni en el perfume más caro, la había percibido. Tal pareciera que aquel aroma me hubiera anestesiado. Cuando reaccione, después de que aquella fragancia se disipó, me vi sentado solo, sin nadie a mi lado; lo único que conservaba de aquel momento era el vaso. Me levanté, ya no hice ningún intento por buscar al singular amigo; de todos modos, sabía que no tendría éxito mi búsqueda. Así que seguí mi camino. Justo estaba en eso, cuando sentí en mi mano algo, miré y era otra carta. La comencé a leer, y esto era lo que decía:

Vino. Palabra infame de veneno infiel,
Que nos engaña con sus espejismos,
Que nuestra vida la convierte en hiel.

Cuántas muertes desatadas por beberlo en demasía,
Cuántas noches de parrandas y engaños sin alegría,
Cuántas copas te has bebido y no miras tu agonía,
Cuántas historias no miras tiradas por las esquinas,
De hombres, reyes y padres que viven sin una vida.

Hoy la vida que ellos viven las controla el vino infame,
Y creen tener una vida que los absorbe en silencio.

Vino infame y canalla, cuánto daño vas causando:
En calles, palacios y casas destruyes todo a tu paso.

No te importa el limosnero,
No te importa el rico necio,
No te importa el chico errante,
No te importa el hombre cuerdo.

Todos ellos van expuestos a encontrarte en su camino:
La bella, la artista y el sabio los envuelves en tu exilio;
Vuelves de una vida bella, el peor presidio sin juicio.

No sé si pueda seguir escribiendo lo que escribo,
Tal vez me hace falta un trago o es pretexto pa´, mi vicio;
Maldito vino canalla mira en que me has convertido.

Que muera el vino y el hombre,
Que muera el hombre primero
Por no saber controlarse a un whisky con sus dos hielos,
Por no vivir una vida como un hombre verdadero.

Que muera el vino y el hombre,
Que muera el vino primero,
Por volverme un egoísta, un canalla y mujeriego;
Por arrastrarme al abismo del camino sin regreso.

¿Quién escucha al ebrio errante?
¿Quién escucha al poeta muerto?
¿Quién embellece su rostro en aquel espejo roto?
¿Quién me envuelve en esta copa?
¿Quién se siente peregrino?
¿Quién escucha lo que escribo?
Y poco lo ha comprendido

Maldito vino canalla, eres mi peor enemigo:
Me arrastras, me engañas, me matas,
Pero vivo en tu camino.
Que muera el vino y el hombre,
Que muera el que no ha entendido,
Que muera el vino y el hombre,
Y yo muero y no he vivido.






TERCER BLOQUE
Fragmento del capítulo 9 Encontrándote a ti mismo…
La ancianita dijo:
— ¿Te gustaría escuchar una historia sobre un rosal? Asenté con la cabeza.
La historia comienza así, prosiguió. Hace muchos años, cuando nada existía aún, cuando todo era soledad y confusión, a un jardín solitario llegó una niña, con la perfecta pureza e inocencia que necesitaría la humanidad tener siempre, ya que de ello depende su existencia.
Y mirando con tristeza suspiró al ver las deplorables condiciones en las que se encontraba el jardín y pensó en hacer algo por él. Como principio de cuentas, comenzó a limpiarlo. Despejando todo aquello que se interponía entre el jardín y su plan de restauración, removió la tierra, la abonó, comenzó a regarla, y en unos cuantos días, ya estaba lista para recibir un rosal. Así es, la niña desde que vio aquel jardín pensó en poner en el centro un hermoso rosal. Y así lo hizo, trajo consigo el rosal y lo plantó con esmero. Cada día lo regaba, cada día lo limpiaba. Y comenzó a ver cómo comenzaban a florecer, no solo las rosas, sino que también, florecía la vida. Comenzó a llegar la lombriz para remover la tierra y dejar que las raíces del rosal se expandieran. También llegó la abeja, encargándose de polinizar sus rosas. Cada día veía con felicidad cómo toda clase de seres vivos se reunían en torno a su rosal. Vivían dentro y fuera de él, era un verdadero orgullo para la niña.
Un buen día miró como una hormiga llegó a su hermoso rosal. La miraba con agrado, cada día subía y bajaba su rosal, jalaba las hojas secas, movía unas cuantas arenas; era en verdad fabulosa la hormiguita. Era emprendedora, trabajadora y, además inteligente. Cada día cuidaba su rosal y miraba a la hormiguita. Y ya que era tan perfecta, decidió un día la niña, cuya que su bondad era inmensa, traerle a una hormiguita más, para que no se sintiera tan sola. Así que se dio a la tarea de conseguirle una compañera para que fueran felices en su rosal. Un buen día la encontró y fue y la deposito en su rosal. La otra hormiguita se veía feliz, ya que sus acciones así lo demostraban. Las dos comenzaron a trabajar: subían, bajaban, y un buen día construyeron… ¿Qué? Un montecito, donde entraban y salían. La niña se sentía feliz, y miró con agrado que habían construido su casa. Un buen día, una hormiguita no salió. Sin embargo, la otra recogía plantitas con gran esmero y las metía a su casa, y resultó que una mañana miró aquella niña cómo salían más hormiguitas de su casa. Se puso feliz: ahora se habían multiplicado.


®Oscar J. Hernández. 












miércoles, 5 de octubre de 2016

Lunes 10 de Octubre en Palabras Urgentes: Oscar J. Hernández

presenta 
Lunes 10 de Octubre 
5:30 PM EN VIVO 
por

nos acompaña la escritora 
Oscar J. Hernández

y su novela 
"El urbano camino de la vida"

"  Te compras unos lentes y te olvidas de que tienes unos ojos maravillosos, aún más que los mismos lentes. Te compras ropa para tapar tu desnudez, sin saber que lo que debes de cobijar es lo que está debajo de esa estructura construida de moléculas que llamamos cuerpo..."

Además de nuestras secciones:

Cada quien su boca
Notas Imprescindibles
Escritorpedia

Conduce: Andrés Castuera-MIcher
Palabras Urgentes
Las escritoras y escritores tienen la palabra.